Estira y afloja

Oceanografía y sus complejas subsidiarias

La próxima semana, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), que preside Jaime González Aguadé, dará a conocer los resultados de las investigaciones que se hacen en la principal caja de ahorros del país, Caja Libertad, ya que su anterior presidente (Martín Díaz Álvarez) era accionista de Oceanografía, la empresa que defraudó a Banamex y es investigada por lavado de dinero.

Díaz Álvarez es socio también de los hermanos Javier y Óscar Rodríguez Borgio, a quienes se relaciona con la venta de gasolina robada de ductos de Pemex y lavar dinero en las casas de juego (casinos) que administran en varias partes del país.

La CNBV creo que también debe investigar a la empresa Caballo Frión Arrendadora, una subsidiaria de Oceanografía en Campeche. Se supone que es una arrendadora, como dice el nombre, pero no está en ningún registro de la autoridad regulatoria.

Esta empresa refinanció dos préstamos otorgados por Coöperatieve Centrale Raiffeisen-Boerenleenbank (Rabobank) de Holanda. Dicho de otra forma, empresas holandesas también pueden ser afectadas por las operaciones de Oceanografía.

Hay que señalar que el despacho de abogados White & Case, de los más importantes en el mundo, con 38 oficinas en 26 países, representó a Oceanografía o a alguna de sus subsidiarias en varias operaciones financieras. En este despacho es consultor el ex embajador de Estados Unidos en México, AntonioTonyGarza, y el ex presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), Vicente Corta.

La empresa representó a la subsidiaria OSA Goliath respecto a la emisión por 160 millones de dólares que realizó la empresa para comprar el barco del mismo nombre del que ayer le informé. También intervino en el esquema de reestructura de deuda entre Servicios Marítimos Gosh, donde participa Oceanografía con la empresa PACC Offshore Services Holdings, de Singapur, por el arrendamiento de seis buques a Oceanografía.

White & Case, asimismo, representó a Oceanografía y su subsidiaria Caballo Frión Arrendadora para refinanciar los dos préstamos con Rabobank antes señalados, por un total aproximado de 236 millones de euros para la compra de 10 buques.

Como se puede observar, la trama financiera de Oceanografía es muy complicada y debe profundizarse la investigación. Banamex es un hilo de la madeja, pero es mucho más complejo el tema, por lo menos así se ve.

Ahora habrá que saber quién hacía los contratos con Pemex, Oceanografía o sus subsidiarias, y qué más hicieron en México y el extranjero.

jesus.rangel@milenio.com