Estira y afloja

México debe designar “zonas no habitables”: BM

El Banco Interamericano de Desarrollo, que preside Luis Alberto Moreno, ya firmó el contrato con el gobierno de México para otorgarle 400 mil dólares en apoyo a damnificados por las tormentas tropicales Ingrid y Manuel; los recursos no serán reembolsables y son parte de la cooperación técnica de emergencia. Ayer se entregaron los fondos.

Llama la atención que el Banco Mundial (BM), encabezado por Jim Yong Kim, hasta ahora no haya ofrecido públicamente apoyo a México, el mayor prestatario del banco, con 14 mil 700 millones de dólares en deuda pendiente. Probablemente la razón sea que esté por entregarse al directorio de la institución la nueva Alianza Estratégica con México 2013-18.

Lo que sí hizo fue publicar en su portal, el lunes pasado, un texto de Oscar Ishizawa, experto en manejo del riesgo de desastres, donde se comenta que las pérdidas millonarias y las decenas de muertos que provocaron las inundaciones revelan dos grandes problemas en México:

“La falta de planificación territorial y urbana, que favorece el asentamiento de poblaciones en zonas de alto peligro por inundaciones y deslizamientos que deberían ser designadas como zonas no habitables, y la falta de programas de mantenimiento y reducción de riesgos, que se traduce en el muy mal estado en el que se encuentra mucha de la infraestructura pública, en particular la de carreteras, caminos y puentes, que se ve altamente afectada durante fenómenos de esta naturaleza.”

El experto agrega que también faltan “medidas adecuadas de preparación ante desastres que se destinen a proteger a la población, como son la instalación de sistemas de alerta temprana ante inundaciones y deslizamientos, y los programas de educación en prevención y preparación ante desastres que permiten a la población actuar de manera organizada en este tipo de eventos”.

Ishizawa señala que este manejo de riesgos por desastres “debe ser parte integral de la estrategia de desarrollo de México”.

El presidente del BM pidió recientemente que las negociaciones con México se centren en la reducción de la pobreza y en la prosperidad compartida. Se buscarán las mejores soluciones “para las necesidades de desarrollo de México” y deberán “responder y adaptarse a los desafíos y recursos específicos del país. Pueden incluir productos financieros tradicionales o nuevos, pero también la transferencia o creación de conocimientos y el respaldo del banco para convocar a personas, gobiernos e instituciones para que trabajen en forma conjunta sobre temas específicos”.