Estira y afloja

Inversionistas peinan zonas energéticas

Algunas voces escépticas o contrarias a la reforma energética afirman que no hay inversionistas extranjeros “haciendo cola” en la Secretaría de Energía, Pemex, CFE o en Los Pinos, lo que revela que hay dudas sobre el tiempo que durarán las reformas.

Claro, grupos de izquierda están seguros de que habrá referendo el próximo año, como dicen en el PRD y en Morena, lo que echará para atrás todo lo aprobado. De otra forma, apuntan que lo harán en el próximo sexenio, una vez que tienen la confianza de ganar las próximas elecciones presidenciales.

Son supuestos. Lo cierto es que avanzan las reformas a las leyes secundarias y que no hay qué impida su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Y contra lo que dicen, le puedo informar que despachos de abogados internacionales, dirigentes de empresas globales, incluso cabilderos, se presentan en todo tipo de seminarios nacionales e internacionales que se organizan para hablar sobre el tema dentro y fuera del país. Hay mucho interés por conocer cómo quedan finalmente las leyes y qué seguridad jurídica existe para la inversión.

En Matamoros, Tamaulipas, hay decenas de inversionistas y empresarios que van y vienen con información sobre yacimientos de gas, nuevos hoteles, nueva infraestructura carretera, corredores industriales y posibilidades de asociación estratégica. Lo mismo pasa en otras ciudades fronterizas, Chiapas, Tabasco, Campeche y Veracruz, por ejemplo.

Esto es relevante porque el flujo de inversionistas y empresarios se realiza incluso en ciudades con problemas de inseguridad. También han detectado que hay acciones de los gobiernos federal y locales para combatir las organizaciones criminales. Confirman lo que dice la información pública al respecto.

Hay mucho interés por el tema del gas shale en la Cuenca de Burgos, por la construcción de ductos, por la transportación, incluso por las potenciales exportaciones. Ya le había comentado que muchas empresas han frenado sus inversiones hasta tener garantía plena de que el abasto de gas será más que suficiente, al igual que el de electricidad.

Hay que ser simples y serios en este tema: la reforma avanza, en cuanto se publiquen las leyes secundarias se harán análisis a fondo sobre las ventajas o desventajas, la seguridad jurídica y las potencialidades. No lo dude, después de esto vendrán las inversiones incluso en sectores que no tienen nada que ver con el sector energético, como hoteles, restaurantes, tiendas de servicio, carreteras y demás. Eso se traduce en empleo y crecimiento.

jesus.rangel@milenio.com