Estira y afloja

Desplazamientos por inseguridad

El Internal Displacement Monitoring Centre, con sede en Ginebra, Suiza, reporta que una de las principales causas del desplazamiento de personas en México se debe al aumento de extorsiones y secuestros que organizaciones criminales aplican indistintamente a dueños de empresas y a campesinos.

Las entidades más afectadas por ese fenómeno fueron Guerrero y Michoacán en 2013, pero en varias entidades el crimen organizado realiza extorsiones, además de que pretende controlar el acceso a recursos como el oro y la madera, “a veces desplazando a comunidades enteras a punta de pistola en el proceso”.

Esto dice en su último informe este observatorio de análisis mundial, y lo traigo a cuento porque el viernes pasado Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del CCE, dijo que, en “materia de seguridad, vemos signos de esperanza, con zonas y ciudades que están superando la trágica situación que vivieron hasta hace poco. Sin embargo, otras señales nos preocupan, en particular la incidencia de delitos como el secuestro, la extorsión y los robos a personas y empresas”.

Es un tema muy grave, pues como me comentan algunos empresarios que me pidieron el anonimato, las amenazas ya no involucran solo a sus familias. Ahora incluyen a sus trabajadores y directivos si no cumplen con las condiciones que imponen los criminales.

Ante el presidente Enrique Peña Nieto, integrantes de su gabinete, gobernadores y legisladores, el dirigente del CCE también destacó que “es fundamental que el progreso y la justicia no se vean menoscabados por la corrupción, truncados por la inseguridad y frustrados por la delincuencia y la impunidad”.

El señalamiento fue muy directo. También llamó la atención la demanda de Gutiérrez Candiani de crear una comisión anticorrupción ciudadana y autónoma, porque “el combate a la corrupción tiene que ser bandera del México nuevo... Hay que pasar de los escándalos a las sanciones; de una indignación nacional frente al abuso, al fraude y la impunidad, a una gran movilización por la renovación de la vida pública”.

Hasta ahora esta demanda no ha sido escuchada, y creo que todos estamos de acuerdo en que se haga algo; por lo mismo, llama poderosamente la atención que en las esferas del gobierno y de los legisladores poco se diga sobre el tema.

Es cierto: los inversionistas extranjeros mantienen una alta tenencia de valores gubernamentales mexicanos (más de un billón 900 mil millones de pesos) como signo de confianza, pero debemos reforzarla.

jesus.rangel@milenio.com