Estira y afloja

Cientos de documentos falsos por Oceanografía

En la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la Procuraduría General de la República, Pemex y Banamex, hay pleno convencimiento de que el fraude realizado por Oceanografía no es tan tradicional como alterar un documento, y que es de un esquema financiero muy, pero muy sofisticado.

Se confirma lo que he comentado en este espacio, porque ahora se analizarán operaciones con el exterior sin descartar posibles operaciones vía fideicomisos y transacciones con otras instituciones bancarias mexicanas, además del funcionamiento de sus subsidiarias. Se estima que Oceanografía facturaba alrededor de mil millones de dólares anuales.

El fraude contra Banamex por parte de Oceanografía y su presidente, Amado Yáñez, se realizó a través de cientos de documentos falsificados que fueron cotejados con Pemex.

Las razones para considerar que se trata de esquemas delincuenciales muy elaborados se basan en que Pemex utiliza sistemas electrónicos de pago vía un software muy sofisticado y complejo. También los controles que se aplican en Banamex son estrictos.

Por lo mismo, la investigación toma en cuenta varios escenarios, entre ellos, partir del hecho de que son criminales muy especializados al penetrar los sistemas electrónicos y computacionales de ambas instituciones; que había trabajadores de las dos empresas coludidos, porque las facturas fraudulentas cuentan con sistemas de seguridad, sellos, marcas de agua y otros detalles.

El juez que lleva el caso y la PGR serán los encargados de informar públicamente de las investigaciones que, por lo que se ve, no serán en el corto plazo, por la complejidad de lo que se ha encontrado.

Ayer, con el periodista Joaquín López-Dóriga, el director general del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes, Héctor Orozco Fernández, comentó en entrevista radiofónica que el barco OSA Goliath no está registrado como propiedad de Oceanografía.

Es cierto. El jueves pasado le informé que Oceanografía creó dos subsidiarias: OSA Goliath y Caballo Marango, con registro en Singapur, para emitir bonos con garantía de dos barcos que llevan los mismos nombres, más Oceanografía. Es así que en marzo de 2008 colocó 335 millones de dólares en bonos con apoyo de Pareto Securities, y en enero de 2013 otros 160 millones, donde el agente colocador fue Morgan Stanley.

Para complicar la madeja, Oceanografía creó varias empresas arrendadoras para realizar operaciones relacionadas. No se duda del uso de documentación falsa incluso para las operaciones internacionales.

jesus.rangel@milenio.com