Estira y afloja

"El Chapo" y los veneros del petróleo

La fuga de Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera de otro penal de alta seguridad es la noticia que acapara la atención nacional e internacional, pero no le restará importancia al registro histórico del próximo miércoles, cuando se conozca el nombre de las empresas privadas que participarán de nueva cuenta en la exploración y extracción de hidrocarburos en México.

El que gane la licitación de alguno de los 14 bloques de exploración de hidrocarburos en aguas someras de Campeche, Tabasco y Veracruz, dentro de la llamada Ronda Uno, suscribirá los contratos respectivos con la Comisión Nacional de Hidrocarburos, que encabeza Juan Carlos Zepeda, organismo que deberá aprobar los planes petroleros y autorizará la perforación de pozos. Los hidrocarburos que se encuentran serán propiedad de la nación.

Desde el 18 de marzo de 1938 los particulares fueron excluidos de la actividad por el decreto de expropiación del presidente Lázaro Cárdenas. Ahora se abrieron oportunidades, entre otras razones, por la constante caída en la producción (de 3 millones 383 mil barriles diarios en 2004 a 2 millones 310 mil barriles en abril de 2015), la baja en los precios del crudo, la insuficiencia de recursos tecnológicos y financieros para explotar zonas no convencionales, y la disminución de recursos fiscales.

En los anales de la larga historia petrolera de México, que desde la perspectiva comercial comenzó en 1863, se incluye el que Venustiano Carranza aplicara impuestos para canalizar recursos considerables a su ejército y mantener su lucha con Francisco Villa, lo que contribuyó al triunfo del carrancismo.

Vale la pena recordar que alrededor del año 1900 se localizó la riqueza de la Faja de Oro, que iría del norte de Veracruz a los campos de Reforma, en Tabasco. Su agotamiento empezó a finales de 1918, cuando el pozo Potrero 4 empezó a arrojar agua salada.

En 1921 la Faja de Oro se extinguía, los precios del petróleo bajaban y no se tenía capacidad tecnológica ni financiera para localizar nuevos yacimientos a mayor profundidad. Entre 1922 y 1932 la producción anual cayó de 182 a 32 millones de barriles; México bajó su participación entre los primeros productores mundiales de casi 14 por ciento en 1924 a solo 3 por ciento en 1930.

La era posrevolucionaria se complicaba. Fue cuando el poeta Ramón López Velarde escribió Suave patria (24 de abril de 1921) y su conocido verso El Niño Dios te escrituró un establo/y los veneros del petróleo el diablo.

Mañana, por qué pensó en renunciar el presidente Cárdenas.

jesus.rangel@milenio.com