Estira y afloja

Casinos, sin reglas claras del juego

La Dirección General de Juegos y Sorteos, de la Secretaría de Gobernación, clausuró en los últimos 17 meses 45 casinos en diferentes partes del país, y aunque la industria está en crisis desde 2011 por falta de definición de lo que sí puede y no puede hacer, aprueba la actuación de la autoridad.

Miguel Ángel Ochoa Sánchez, presidente de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (Aieja), dice que “más de la mitad” de los casinos cerrados eran ilegales, porque no contaban con permiso de operación y solo tenían algún amparo o alguna resolución administrativa.

“Esto refleja que la autoridad ya conoce el mercado, la legalidad o ilegalidad existente. Esperamos un nuevo marco jurídico que defina lo que sí se puede jugar, qué hacer para obtener un permiso, los derechos, las obligaciones… y que los estados y municipios acaten la legislación”.

Resulta que hay muchos litigios con gobiernos estatales y municipales porque legislan sobre autorizaciones, uso de máquinas o derechos de vigilancia. Chiapas y Coahuila cancelaron arbitrariamente permisos; en Guanajuato, Baja California y Nuevo León hay leyes para cerrar esos negocios; Michoacán, Morelos y Guerrero, con problemas de seguridad, afectan la operatividad; Oaxaca, Tlaxcala y Zacatecas no quieren que se abran casinos, y Yucatán aumenta los impuestos en 250 por ciento.

“Todo esto inhibe las inversiones, y a la crisis que vivimos hay que agregar las operaciones ilegales que afortunadamente se están combatiendo. Hay cierre de casinos y decomiso de máquinas y piezas que no están bajo control aduanero; hay 200 mil máquinas ilegales que propician la competencia desleal”, asegura Ochoa Sánchez.

El pasado 24 de abril, Gobernación clausuró 13 casinos de Emex y Exciting Games, la mayoría de Juan José Rojas Cardona, El zar de los casinos, quien decidió cerrar otros 19 en protesta. Lo cierto es que se revocó su permiso y probablemente no reabran.

Los industriales del ramo, a decir de Ochoa Sánchez, están de acuerdo con la definición gubernamental de apoyar una industria de entretenimiento, y en espera de reglas claras, ya negocian con diferentes hoteles abrir salas de juego con 50 máquinas para que los turistas, con todo pagado, dejen divisas en el país. También piden más supervisores para atender los casinos, los sorteos en universidades y organizaciones de asistencia privada, ferias regionales, peleas de gallos y carreras de galgos y caballos.

jesus.rangel@milenio.com