Estira y afloja

Más allá del 'brexit'

Agustín Carstens, titular del Banco de México y presidente del Global Economy Meeting, el principal foro de discusión de los gobernadores de los 30 bancos centrales de las principales economías avanzadas y de mercados emergentes, anunció que apoyará al Banco de Inglaterra luego del referendo en Reino Unido que favoreció dejar la Unión Europea.

La decisión por la estabilidad de los mercados financieros se dio durante la reunión anual del Banco de Pagos Internacional (BIS), donde Jaime Caruana, su director general, dijo que el resultado de la votación inglesa generó "una elevada volatilidad en los mercados financieros".

Informó que el "sector privado y los bancos centrales han puesto en marcha amplios planes de contingencia para limitar las perturbaciones en los mercados financieros".

Hay liquidez privada y en los bancos centrales, y el acuerdo alcanzado en Suiza es actuar con rapidez. "Es probable que se abra ahora un periodo de incertidumbre y ajustes. Reino Unido está estrechamente integrado a la economía mundial y alberga uno de los centros financieros más importantes del mundo. Con una adecuada cooperación mundial, estoy convencido de que esta incertidumbre puede quedar contenida y que los ajustes se realizarán de la manera más suave posible", destacó Caruana.

El brexit implicó un nuevo reto para la economía mundial que, como se reconoció en el informe anual del BIS entregado ayer, "sigue creciendo pero todavía da la sensación de que el ajuste es desigual e inconcluso. Las expectativas no se han cumplido, la confianza no se ha recuperado y las marcadas oscilaciones de los tipos de cambio y los precios de las materias primas el pasado año sugieren la necesidad de un reajuste fundamental".

Destacó que el objetivo de alcanzar "una expansión más robusta, equilibrada y sostenible" se ve amenazada por una "tríada de riesgos": niveles de deuda demasiado altos, crecimiento de la productividad demasiado bajo y margen de maniobra de las políticas demasiado estrecho.

El informe explicó que las políticas prudenciales, fiscales y estructurales deben recobrar protagonismo y dejar de sobrecargar el ajuste en políticas monetarias. "Esto implica completar las reformas financieras, utilizar sabiamente el espacio fiscal disponible y asegurar al mismo tiempo la sostenibilidad a largo plazo y, sobre todo, intensificar las reformas estructurales". Eso es precisamente lo que ha hecho México, y la mejor prueba es la segunda reducción al gasto público para este 2016.

jesus.rangel@milenio.com