Estira y afloja

Cambios en la Comisión de Hidrocarburos

La Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), que encabeza Juan Carlos Zepeda, ya tiene personalidad jurídica propia y autonomía técnica y de gestión. Su actuación será clave para determinar a los ganadores en licitaciones petroleras.

El próximo mes, una vez que reinicie actividades el Senado, el presidente Enrique Peña Nieto propondrá los nombres de los nuevos comisionados o si el panista Zepeda repite. Tiene derecho a la reelección, pero su corazón está más ligado al ex presidente Felipe Calderón.

Se asegura que no repetirá en sus funciones. Hay varios personajes que podrían ocupar el estratégico puesto, pero el nombre más mencionado es el de Sergio Guasso, funcionario de Pemex experto, precisamente, en nuevos negocios y en administración de contratos. Estos dos elementos son esenciales para la CNH.

Una vez que se determine a los integrantes de esta comisión, tendrán que alistarse todos los funcionarios para recibir, a más tardar en abril, todo el paquete de proyectos de campos productivos y áreas de exploración que entregará Pemex dentro de la llamada ronda cero.

Pemex podrá escoger, de acuerdo con la reforma energética, los campos más productivos y las áreas de exploración que operará. Tendrá que acreditar las capacidades técnicas, financieras y de ejecución necesarias para extraer los hidrocarburos de manera eficiente y competitiva. Ahí se incluyen campos como Cantarell y Ku Maloob, por ejemplo, donde hay demostrada eficiencia por parte de Pemex, y todo lo relacionado a los yacimientos en aguas someras.

El organismo, a su vez, deberá someter a consideración de la Secretaría de Energía la adjudicación de las áreas en exploración y los campos que estén en producción, a través de asignaciones, incluso en aguas profundas. Se dice fácil, pero es válida la inquietud de quienes señalan temores de que la CNH no tenga suficiente capacidad (o tiempo) para evaluar los proyectos.

Hay que decir que Pemex mantendrá sus derechos en cada uno de los campos en los que ya existe producción, pero deberá presentar un plan desarrollo y futuras inversiones para el aprovechamiento adecuado de esta riqueza petrolera.

El tiempo corre.

¿Se imagina que este mismo año el nivel de inversiones en el sector de hidrocarburos ya alcanzara 60 mil millones de dólares? Sin duda impactaría positivamente el crecimiento del país. Le recuerdo que es una cifra tres veces mayor a la que Estados Unidos prestó a México para enfrentar la crisis de 1995.

jesus.rangel@milenio.com