Estira y afloja

Ahora, integración productiva

Seguramente usted ha leído o escuchado que no es necesario reabrir las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), pero que sí se requiere revitalizarlo. Pasar de una integración comercial entre México, Estados Unidos y Canadá a una integración productiva con mayor contenido nacional.

El tema cobra relevancia frente a las negociaciones de las leyes secundarias que se discutirán en el Congreso de la Unión, en especial la energética, y frente a la próxima reunión (el 19 de febrero en Toluca) de los presidentes Barack Obama, de EU, Enrique Peña Nieto, de México, y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, para conmemorar el vigésimo aniversario de la entrada en vigor del Tlcan.

Ayer, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, se reunió con la secretaria de Comercio de EU, Penny Pritzker, para revisar la agenda comercial bilateral y los trabajos relacionados con el Diálogo Económico de Alto Nivel.

Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), me explica que es hora de impulsar una “gran integración regional entre los tres países que pasa por el desarrollo de infraestructura fronteriza, innovación tecnológica, integración energética, incorporación de las Pyme a sectores exportadores y cadenas productivas. Eso es integración productiva de gran alcance”.

Y claro, las leyes secundarias en discusión tienen mucho que ver con el impulso a las Pyme para participar en las cadenas productivas, y mucho más para aprovechar el potencial mercado energético, donde debe favorecerse el contenido nacional.

El dirigente del CCE explica así el reto del cambio en el país: “EU reconvirtió en pocos años su sector energético y manufacturero. Es el ajuste más grande desde hace 150 años gracias a que los precios energéticos son muy bajos. Esto obligó a empresas estadunidenses, que estaban en China, a regresar a su país, y a que México dejara de recibir inversiones de empresas extranjeras en 2013 por algo así como 7 mil millones de dólares. Se fueron a EU”.

Dicho de otra forma, la competitividad ya no es por mano de obra “barata”, sino por insumos. “En EU el gas cuesta 70 por ciento menos que en México; la electricidad 50 por ciento menos que en México y la energía renovable también es más barata. Por eso tenemos que integrarnos energéticamente”.

Gutiérrez Candiani confía en que dentro de las leyes secundarias en hidrocarburos se dejará en claro que el “petróleo y la renta petrolera seguirán siendo de los mexicanos”.

jesus.rangel@milenio.com