Estira y afloja

Abrir el mercado a la gasolina barata

La pregunta me pareció una provocación, pero tiene sentido: ¿si los precios del petróleo continúan a la baja (la mezcla mexicana de exportación cerró ayer en 38.11 dólares el barril), por qué no adelantar el proceso de competencia en la venta de gasolinas y permitir su importación a menores cotizaciones en el mercado internacional?

Claro, si Petróleos Mexicanos (Pemex) como empresa productiva lo aceptara, seguramente la competencia la pondría en predicamento, porque no podría reducir sus precios. Hay que recordar que la Secretaría de Hacienda es la que determina las tarifas mediante un complejo procedimiento.

También hay que recordar que las gasolinas en México están sujetas al pago del impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS), que se distribuye entre las entidades federativas. Tiene otro IEPS a combustibles fósiles y otro por el precio público ponderado más el impuesto al valor agregado (IVA).

Hasta octubre pasado, que es la última cifra disponible, Pemex Refinación por cada litro vendido reportó como ingreso 9.877 pesos, aunque el precio al público en general de la gasolina Magna fue de 12.914. En el caso de la Premium, Pemex recibió 11.738 pesos por cada litro, que al público se cotizó en 13.731 pesos.

Dicho de otra forma, el gobierno encarece el precio de la gasolina con los impuestos, y no es probable que Hacienda acepte disminuir los ingresos fiscales, sobre todo porque la captación de fondos petroleros en general va a la baja precisamente por la reducción de los precios internacionales.

Pemex directamente es la afectada por esa situación. Hay que recordar que a finales de año la Secretaría de Hacienda le quitó 50 mil millones de pesos por beneficios para la nación. Los números actualizados de los efectos en Pemex de lo que se vive en el mercado petrolero mundial pronto saldrán, y ahí se podrá medir con seriedad si le convino o no a la petrolera tener mayor independencia administrativa y financiera.

El calendario de apertura en gasolinas señala que en 2017 cualquier empresa mexicana, extranjera o con capital mixto podrá importar libremente ese tipo de energético y competir en precio y calidad con los productos de Pemex.

Tampoco es mala idea que frente a las circunstancias actuales, y para atraer inversiones y favorecer a los consumidores de gasolinas con precios más bajos, se adelantara la competencia. De hecho los propietarios de expendios de gasolina ya buscan alternativas de asociación y se preparan para el cambio y competir.

jesus.rangel@milenio.com