Un ojo al gato

“El ilegal”

¡Soy ilegal porque quiero vivir mejor!

Muchos menores de edad buscan poder vivir mejor y en un lugar más seguro, están dispuestos a sacrificar muchas cosas, incluso su propia vida y no todos lo pueden hacer de manera legal, por esto mismo surgen los emigrantes ilegales.

San Pedro es una ciudad en Honduras que tiene la taza de asesinatos más alta en todo el mundo; los jóvenes de ahí buscan un mejor futuro y ¿cuál es la solución? Llegar a México para después pasar a los Estados Unidos.

En San Pedro se calcula que 15 por ciento de la población de jóvenes se salen de sus estudios, para poder trabajar y llevar un poco de más dinero a sus casas. Aunque la ciudadanía afirma que ese porcentaje es mucho mayor.

Y mientras reconozco que no solamente es Honduras la que sufre un alto porcentaje de abandono escolar, o de violencia; es una realidad que el problema es tan grande que incluso escuchar una balacera o encontrar un cadáver ya no es causa de sorpresa; sin embargo, nadie habla o platica lo que ha visto...por seguridad.

Muchos de los jóvenes quieren emigrar a los Estados Unidos, por un mejor futuro, sin embargo regresar a sus hogares, representa un riesgo, para ellos y sus familiares, ya que están conscientes que volver, significaría muerte inmediata porque muchos de estos tienen deudas con las bandas de delincuentes que se encuentran en su comunidad.

Sin embargo una vez llegando a la frontera entre Guatemala y México, nos damos cuenta que solamente un río es la separación, no hay seguridad ni altas bardas que impidan el paso, incluso justo debajo del punto de control de aduana hay entrada y salida de mercancía ilegal así como personas intentando llegar a México...y por como se ve, es muy fácil, por 20 pesos una lanchita te cruza.

En algún momento escuche a alguien decir que las fronteras no deberán cerrarse al paso de las personas, pero tampoco los países deben de cerrarse a dar refugio a personas que lo buscan.

No estoy en contra de que se detengan a los ilegales, finalmente se debe de mantener un orden y sabemos que de cierta manera es una medida de seguridad; sin embargo, ¿qué pasaría si ponemos atención a sus historias y les ofrecemos una solución real? Porque para mi, regresarlos a su país, sabiendo que la muerte es lo que les espera es ayudarles a cavar su propia tumba.