Articulista invitada

El papa Francisco conoce México

Los nombramientos del pontífice en el país apuntan a la solución de problemas concretos, como el trato a migrantes, el narco, el abuso a menores y la violencia, entre otros, y a que, desde éstos, puede saber lo que ocurre a fin de ayudar

¿Cómo saber qué es lo que el papa conoce sobre México? ¿Cuáles son los indicadores que permiten afirmar su conocimiento de lo que ocurre en diversas partes del país?

El hecho de que su visita incluya lugares como Chiapas, donde tendrá un acercamiento con gente de comunidades indígenas; a Chihuahua, donde visitará un penal y tal vez establezca contacto con migrantes, o a Morelia, donde se espera haga alusión a la cuestión de la violencia y la inseguridad, no son datos suficientes para saber lo que sabe.

Las preguntas planteadas no son ociosas, pues la labor pastoral ejercida e impulsada por el papa Francisco requiere un conocimiento preciso del contexto en el que dichas tareas tienen lugar, así como una profunda reflexión sobre los problemas más acuciantes, sus causas y las diversas formas en las cuales, desde el Estado, la sociedad, pero sobre todo desde la Iglesia, en particular la católica, es posible realizar acciones que permitan resolver o minimizar tales dificultades.

Por supuesto, el papa no puede conocer siempre, a partir de una experiencia directa, aquellas situaciones que deben marcar el rumbo de las acciones a emprender, por lo que debe contar no solo con lo que se difunde a través de los diversos medios de comunicación, locales y mundiales, sino con los testimonios de quienes ocupan altos puestos dentro de la jerarquía católica y de aquellos sacerdotes que están en constante contacto con la población.

Desde esta lógica, los nombramientos que el papa ha hecho en México, desde 2013, permiten responder a los cuestionamientos planteados, entre éstos y de manera destacada se encuentra la promoción al cardenalato del ex arzobispo de Morelia Alberto Suárez Inda.

Este nombramiento llamó la atención, primero, porque el ex arzobispo está en edad de retiro; segundo, porque habita en una zona pastoral en la que no existía un líder religioso de tan alta jerarquía.

De acuerdo con el académico Bernardo Barranco y el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, monseñor Eugenio Lira Rugarcía, los nombramientos de cardenales en el mundo han sido en "lugares muy pequeños o poco vistosos" y "en las zonas más pobres, con diversas dificultades y particularmente donde hay sufrimiento", a decir del obispo mexicano Raúl Vera.

Como el mismo Francisco afirmó en entrevista con Valentina Alazraki, la violencia que vive el país, en particular en Michoacán, le llevó a hacer cardenal al arzobispo de Morelia, quien a partir de su nombramiento es consejero del papa en temas que tienen que ver con México.

En apoyo al nuevo cardenal —que a decir del papa "está en la sartén (pues) es un hombre que está en una zona muy caliente y es un testimonio de hombre cristiano, de gran sacerdote"—, el jerarca católico ha enviado a tres obispos: Gerardo Díaz Vázquez a Tacámbaro, Armando Ortiz a Lázaro Cárdenas y Cristóbal Ascencio a Apatzingán. Ejemplos de nuevos nombramientos se repiten en lugares como Monterrey, Puebla, Ensenada y Ciudad de México.

Un ejemplo más es el de la diócesis de Ensenada, en la que el ex párroco en la diócesis de Zamora, en Michoacán, Rafael Valdez Torres, ahora obispo, tendrá que trabajar especialmente con los migrantes y contra el narcotráfico.

No hay espacio en esta colaboración para mencionar todos los nombramientos que el papa ha hecho (https://bernardobarranco.wordpress.com/), pero se puede afirmar que todos apuntan a la solución de problemas concretos, como el trato a migrantes, el narco, el abuso a menores, la violencia, etcétera, y que desde éstos se puede apreciar el conocimiento que el papa Francisco tiene de lo que ocurre en México.

En este sentido, destaca la opinión del obispo Raúl Vera, quien aseguró que las designaciones mencionadas son "para saber qué pasa en este país, para que el papa pueda seguir ayudando a través de sus colaboradores cercanos y conozca con más objetividad qué pasa aquí (donde) hay una problemática canija".

Concluyó que "a los obispos sí nos está moviendo el tapete, diciéndonos ustedes tienen que enfrentar las situaciones difíciles que vive su patria".

Esta última frase remite a la postura que el papa Francisco ha asumido desde que ascendió al puesto que hoy desempeña, colocándose del lado del clero religioso, formado por las órdenes y congregaciones religiosas, que, como la Jesuita, trabajan codo a codo con la población para resolver sus necesidades, sobre todo las más urgentes, a partir de una lectura reflexiva del contexto histórico en el que se insertan. 


*Académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana.