Golpe bajo

Sin sentenciados, a un año de la barbarie en Ajalpan

Un año se cumplirá este miércoles de la barbarie en Ajalpan, donde una turba quemó vivos a dos encuestadores que fueron confundidos como secuestradores.

Al día de hoy no hay un sentenciado por ese hecho. A los familiares de los hermanos Copado Molina no se les ha hecho justicia.

Las autoridades judiciales de Puebla se han reservado la información sobre el estado actual de las personas que se encuentran detenidas desde octubre de 2015, señaladas de participar en el linchamiento.

No hay un dato preciso del número de personas encarceladas. Familiares de los detenidos dicen que son 12 los que están tras las rejas, por un delito que supuestamente no cometieron; otros dicen que ya solo son seis.

De quienes afirman que son 12 los presos por este hecho, explican que cuatro están amparados, siete están en el 'limbo' –porque ninguna autoridad encuentra cómo inculparlos- y solo uno que en breve enfrentará un juicio.

El 19 de octubre del año pasado, Rey David y José Abraham Copado levantaban encuestas casa por casa en ese municipio de la Sierra Negra, para la empresa Marketing Research & Service.

Algún vecino distorsionó la presencia de los dos jóvenes, dijo que eran secuestradores. Los dos fueron llevados a la Comandancia, de donde por la noche fueron sacados, para ser golpeados y quemados vivos en la plaza pública.

La noticia se difundió a nivel internacional sobre el salvajismo que prevalece en el estado de Puebla.

Hasta hace unos meses había información de que la encuestadora estaba eludiendo su responsabilidad en este caso, pues no había cumplido con su promesa de entregar los 100 mil pesos como indemnización a los familiares de los jóvenes, quienes dejaron hijos pequeños.

En marzo pasado, el alcalde de Ajalpan Gustavo Lara dio a conocer que su gobierno entregó 100 mil pesos por ambos, como reparación del daño, y dijo que no era una obligación del ayuntamiento, porque quienes mataron a los encuestadores fueron los habitantes.

Ese caso de salvajismo ha provocado que a un año continúe la presencia de la Policía Estatal. En el panteón de ese municipio se levantó una tumba con dos cruces, con los nombres de los hermanos Copado, a quienes no se les ha hecho justicia.

Los vecinos confían que los detenidos pronto salgan de la cárcel y el hecho sea olvidado.

ivan.tirzo@milenio.com