Golpe bajo

No funcionan esquemas de seguridad de los ediles

Resulta repetitivo, pero alguien tiene que recordar a los alcaldes que sus esquemas de seguridad no están funcionando, los robos se volvieron el sufrimiento de todos los días para los habitantes.

Los ciudadanos salen a diario a las calles con el miedo a ser atracados y a ser lastimados o asesinados por los ladrones.

Estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp) reflejan que en lo que va de este año, a diario son integradas en Puebla un promedio de 62 averiguaciones previas por el delito de robo en sus distintas modalidades.

La Procuraduría General de Justicia recibió 7 mil 474 denuncias por robos en los primeros cuatro meses del año 2015.

Por cada tres atracos en el estado, dos son sin violencia y una con violencia. Hay casos en los que por unos pesos los delincuentes matan a sus víctimas.

De esos indicadores, se desprende que a diario son un promedio de siete atracos a casa habitación, seis a negocios, ocho de vehículos, cinco a transeúnte, entre otros.

Los ladrones se burlan de las Policías Municipales, roban a cualquier hora del día, aún con cámaras de video vigilancia en las calles con patrullas modernas y más armas.

Ayer, por ejemplo, en la entrada de las Torres JV, en el territorio de San Andrés Cholula, sujetos dispararon al aire para intimidar a un cuentahabiente, a quien le arrebataron 500 mil pesos.

Los policías de este municipio llegaron, pero se les escaparon los responsables, como ya es costumbre. Los policías de San Andrés o están ocupados deteniendo borrachos en la vía pública o durmiendo en sus patrullas, como la semana anterior una ciudadana exhibió en Twitter a un uniformado recostado en el asiento de su patrulla donde termina la Recta a Cholula.

Hace dos días en la 25 Oriente, colonia Bella Vista de la ciudad de Puebla, delincuentes robaron en una Óptica y desnudaron a los empleados.

Los ediles hacen anuncios de forma constante sobre las inversiones que hacen en materia de seguridad, sobre la compra de patrullas y armas. Pero también se ha hecho común que los ayuntamientos y corporaciones despidan a los policías, hay una percepción en la sociedad de que hay menos uniformados para cuidarlos.