Golpe bajo

Empresas gaseras lucran con la desgracia

Hablar de los energéticos es tratar un tema delicado, porque los incrementos lesionan la economía de las familias.

Nada que agradecer a la reforma energética, ni a quienes la aprobaron.

La reforma no ha hecho más que aumentar los precios de la gasolina, el gas y la electricidad, desde el año 2013 que fue aprobada por la Cámara de Diputados y el Senado de la República.

Hablar de los energéticos es tratar un tema delicado, porque los incrementos lesionan la economía de las familias.

Revisemos el caso del tanque de gas de 20 kilogramos. Al inicio del año 2017 costaba entre 260 y 270 pesos en Puebla.

El 19 de septiembre alcanzaba su tope máximo en 310 pesos, es decir, un aumento de 40 a 50 pesos en 8 meses y medio.

Después del terremoto del 19 de septiembre que sacudió Puebla, Ciudad de México, Morelos, Estado de México y Guerrero, con un saldo de 360 víctimas, vino lo peor.

Las empresas gaseras, pensemos en la que sea (Gas Uno, Global Gas, Sonigas, Gas Central, Hidrogas, Gas Oriente, por citar algunas) no tuvieron ni poquita sensibilidad hacia los mexicanos.

De aquel 19 de septiembre a la fecha, el tanque de 20 kilogramos alcanzó un precio de 360 a 370 pesos.

El incremento oscila en los 50 y 60 pesos, casi un 20 por ciento, después de la tragedia.

Y el precio seguirá subiendo.

Las consecuencias de esto serán abismales al cierre del año 2017. Al ser un insumo en todos los rubros, causará un alza generalizada en los productos.

Estamos a la espera de que los industriales de la masa en cualquier momento salgan a decir que subirá el precio de la tortilla, porque el insumo subió.

Ante el panorama crítico, no hay señales de que la autoridad federal tome medidas para frenar el incremento del gas.

Tampoco puede hacer nada, tras haber liberado los precios de este producto básico en los hogares mexicanos.

Los artífices de esta reforma energética, PAN y PRI (incluida su marioneta, el PVEM), están más ocupados en enfocar sus fuerzas por la Presidencia de México, que en hacer algo porque la reforma siga causando estragos.

¿Con qué cara saldrán los políticos el próximo año a pedir el voto, si los mexicanos somos testigos de que la promesa de bajar los costos de los recibos de la luz y el gas con la reforma energética no ha sucedido? Lo peor es que lo harán ¡Cínicos!

¿Quién va a meter en cintura a las empresas gaseras que están lucrando después de la tragedia del 19 de septiembre? Vivimos en un país donde las compañías hacen negocio a costa de la pobreza y en total impunidad.

tirzoivan@gmail.com