Golpe bajo

Los efectos del Mando Único

Cuando el presidente Enrique Peña entregó la iniciativa al Senado de la República para la creación del Mando Único Estatal Policial, es probable que su gobierno haya hecho un profundo análisis de los efectos de desaparecer las Policías Municipales.

El objetivo es combatir la corrupción de los cuerpos de seguridad en los municipios. La propuesta forma parte del decálogo, presentado la semana pasada por el mandatario federal, en materias de justicia, seguridad y combate a la corrupción.

La iniciativa propone modificaciones a los artículos 115, 123, 21 y 73 de la Constitución.

Presidentes municipales y académicos opinan que la creación del Mando Único pone en riesgo la autonomía de los municipios.

Además de eso existen dudas no explicadas a los ciudadanos.

En el caso de Puebla no sabemos si los efectivos de los 217 municipios serán total o parcialmente despedidos, si habrá un esquema de recontratación o transferencia de uniformados municipales a la Policía Estatal.

Desconocemos si las patrullas municipales serán vendidas o regaladas a la Policías Estatal, o si el Mando Único hará una inversión millonaria para comprar miles de vehículos para cubrir todo el territorio.

No estamos enterados lo que va a suceder con los mandos policíacos municipales, si serán recontratados o si en medio del desempleo varios prefieran incorporarse a bandas criminales, porque ellos conocen carreteras, rutas y zonas vulnerables.

Desconocemos si el Mando Único dará vigilancia en juntas auxiliares, porque actualmente no la hay en la mayoría de localidades.

No sabemos si traerá consecuencias en municipios donde aún prevalecen usos y costumbres, en lugares donde aún es común ver a los habitantes ingerir bebidas alcohólicas en la tienda de la esquina y que ahora sean detenidos por uniformados del Mando Único que desconocen las tradiciones.

A ver si no por evitar otro Ayotzinapa, al gobierno federal le ocurre un Chalchihuapan.

Ya lo vimos en Chalchihuapan, donde independientemente de no haber un delegado de la Secretaría General de Gobierno para negociar con habitantes que bloqueaban la autopista Puebla- Atlixco el pasado 9 de julio, fueron policías estatales quienes entablaron una mesa de diálogo tosca e inútil y solo provocaron un enfrentamiento que dejó un saldo de un niño fallecido, adultos lesionados y personas encarceladas.

Como sucede casi en todos los Congresos, la iniciativa será analizada sobre las rodillas de los diputados y senadores y esta será aprobada.

ivan.tirzo@milenio.com