Golpe bajo

Siete años de mentiras con el basurero de Chiltepeque

Si algo se le da muy bien a la gente de la empresa Rellenos Sanitario (RESA) es mentir.

Desde el año 2008 presentó el proyecto para la generación de energía eléctrica en el relleno sanitario de Chiltepeque, donde es almacenada la basura de la ciudad de Puebla.

El coordinador general del Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL), Jesús Carvajal Chartuni, informó ayer que el proyecto para generar energía en el basurero costará 2 millones de dólares y que lo viable es que lo inviertan empresas extranjeras.

Esa noticia es viejísima, cada año nos dan a conocer lo mismo. Los poblanos nos hemos acostumbrado a las mentiras de RESA, que se comprometió a generar electricidad en el basurero, desde las administraciones municipales de Blanca Alcalá (2008-2011) y de Eduardo Rivera (2011-2014).

Los reporteros tenemos memoria de los espejitos que vendió el dueño de RESA, José Abed, a los ediles en turno.

El 4 de diciembre de 2008, en medio de una auditoría que hacía la consultoría Incremi, contratada por el Cabildo de Blanca Alcalá, que analizaba seriamente revocar la concesión a RESA, el dueño de la compañía hizo un paseo por el basurero con funcionarios municipales y estatales de la entonces Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a cargo de Francisco Castillo Montemayor.

En ese momento Abed logró evitar la rescisión, al convencer a los funcionarios con su propuesta de desarrollar a partir del año 2010 un “proyecto innovador que proporcionara energía limpia y que cumpliría con los mecanismos del Protocolo de Kyoto”, para generar hasta 6 megawatts de electricidad en Chiltepeque, con una inversión de 30 millones de dólares.

Llegó el 2010 y la promesa no fue cumplida. El 6 de diciembre de ese año, José Abed hizo un recorrido por el basurero con el entonces delegado de la Semarnat, Carlos Albicker, y el titular del OOSL, Héctor Sulaimán Safi, además de reporteros y directores de medios de comunicación, para anunciar que se prorrogaba la generación de energía para diciembre del 2012 y con la promesa de que RESA haría una inversión de 7 millones de dólares, para abastecer con esa energía parte del alumbrado público de la ciudad.

En 2010 solo fue inaugurada la primera planta de quemado de biogás en el relleno, para la venta de certificados de bono de carbono, que dejaría ganancias por 1.6 millones de dólares anuales al municipio y ¿Dónde está el dinero?

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