Golpe bajo

Sesenta y siete poblanos más para cada policía estatal

El Censo Nacional de Gobierno, Seguridad Pública y Sistema Penitenciario Estatales 2013 (Cngspspe) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) establece que a finales del año anterior había 6 mil 449 efectivos estatales entre policías, agentes de vialidad, ministeriales, custodios, mandos policíacos y bomberos en Puebla.

Esa fuerza policial salvaguardaba a una población de 5 millones 779 mil 829 habitantes en el estado de Puebla. En otras palabras había un efectivo estatal por cada 896 pobladores.

Con los 400 uniformados reprobados en las pruebas de confianza, despedidos oficialmente este 27 de septiembre por la secretaría de Seguridad Pública Estatal, disminuyó el número de fuerza policial.

Y va a reducirse más este día, cuando sean notificados 50 policías ministeriales que serán despedidos también por no aprobar los exámenes de confianza.

Son 450 efectivos que pierde la entidad en dos días, por no cubrir el requisito de permanencia que establece la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Pública, norma de carácter federal.

Con esas bajas, quedarían 5 mil 999 efectivos para la misma población, el equivalente a un uniformado por cada 963 habitantes, cuando el promedio era de uno por cada 896 pobladores.

Eso sin contar los 50 ministeriales dados de baja al inicio de 2014 y de otros 60 policías estatales cesados en los últimos meses.

Lo que no sabemos si entre los despedidos van aquellos efectivos que ponen en riesgo a la población, con sus operativos en horas pico y en lugares de mayor concentración.

Como sucedió el 25 de septiembre que ministeriales adscritos al procurador Víctor Carrancá ejecutaron una orden de aprehensión contra siete policías estatales del secretario de Seguridad Facundo Rosas, acusados por el delito de extorsión.

Ese día en un operativo en la avenida Juárez y 13 Sur fueron capturados dos de los inculpados. El asunto fue que decenas de ministeriales y policías estatales acabaron a empujones y apuntándose armas de fuego.

Eso fue después de las 13:00 horas cuando miles de estudiantes salieron de las escuelas y que transeúntes pasaban por ahí.

Por fortuna nadie accionó su arma, a diferencia de un par de semanas antes en la avenida 11 Sur que policías capitalinos abrieron fuego contra ministeriales a plena luz del día.

No estaría mal que ahora que son cesados los policías no confiables, los mandos revisarán sus estrategias para ser más sensatos y no poner en riesgo a los ciudadanos con sus operativos.