Golpe bajo

Modalidad de robo en cajeros

Una mujer entra a la sucursal Bancomer del bulevar 5 de Mayo y 27 Oriente. Ella lleva ya en la mano su tarjeta, al dirigirse al cajero automático un hombre pasa cerca de ella y con su hombro roza el de la cuentahabiente, simulando un accidente.

¡Perdón, no la vi! Expresa el hombre, quien le gana el movimiento a la dama, para agacharse a tomar el plástico y entregárselo.

¡Esta no es mi tarjeta, no tiene mi número!, suelta la mujer al sujeto, al que nunca vio como hizo el movimiento para cambiar el plástico.

¡Claro que es tuya! responde altanero el hombre. La dama insiste que no, cuando eso sucede el sujeto hace un ligero movimiento de su chamarra y de forma discreta le muestra la pistola que tiene en la cintura. El hombre camina a paso veloz y se pierde entre los transeúntes sobre la 27 Oriente.

La mujer entra al banco y pide la atención de un ejecutivo. Cuando es su turno y logra dar de baja la tarjeta, le informan que alguien hizo un retiro de 1,800 pesos de su tarjeta.

No asimila la situación de cómo tan pronto le robaron esa cantidad, no pasaron ni 10 minutos, así lo narró la afectada a este reportero.

Esta modalidad de robo se hace común en Puebla. Cuentahabientes expresan en redes sociales que les sucede algo similar en los cajeros automáticos y que ya no es sólo la clonación de las tarjetas.

Otra modalidad ya vieja y que sigue presentándose en los cajeros, es el que desarrollan al menos dos delincuentes. Uno de ellos se acerca a la persona que retiró dinero y le pide ayuda para contar un paquete de billetes que se encontró tirado en el banco y con el que no sabe qué hacer.

El delincuente pide a la persona mejor contar los billetes afuera, cuando eso hace la víctima, llega otro sujeto y le reclama los billetes; este segundo sujeto sugiere a la víctima que para no hacer un escándalo, le entregue sólo lo que retiró del cajero y que se quede con el paquete de billetes. La víctima, por ambición, cae en la trampa, se queda con el paquete de billetes que minutos después revisa y se da cuenta que son falsos y que los suyos se los llevaron los delincuentes que no usaron armas de fuego.

Lo único que queda es tener mayor precaución al momento de retirar dinero, porque ni aún con las cámaras de seguridad en los bancos disminuyen los robos a los cuentahabientes.

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