Golpe bajo

El hábito de Fernando Manzanilla

"Dicen que se requieren 21 días de hacer lo mismo para generar un hábito y una vez que lo generas eso te va generando una forma de hacer las cosas. Romper un hábito genera inconformidad, dolor, estás perdiendo algo que ya te era natural".
Fernando Manzanilla, como secretario General de Gobierno, pronunció esa frase un día sí y el otro también sus jornadas por la paz y en sus jornadas de lectura que llevaba por la ciudad de Puebla y zona metropolitana, en entrevistas y en ruedas de prensa.
Como buen pastor que profesa los valores, la paz y la tranquilidad, práctica un hábito que se formó en el 2010. Hace cuatro años operó la campaña a la gubernatura del hoy mandatario Rafael Moreno Valle, en medio de desafíos, obstáculos y un aparato gubernamental con 80 años de poder.
Igual que en el 2010 ya está listo para preparar la estrategia para lo que venga: 2016 o 2018, y así lo viene ejercitando todos los días.
Pero a diferencia de hace cuatro años, esta vez no construye un proyecto para que alguien más gane la gubernatura, esta vez trabaja para él.
Varios de sus colaboradores que laboraron con él en la Secretaría General de Gobierno, siguen a su lado, mismos que ya recorren municipios para empezar a trabajar por su proyecto.
Entre algunos panistas hay aceptación, sobre todo de aquellos resentidos contra el grupo que ha tomado el control en Acción Nacional.
Fernando ha aprovechado algunos momentos coyunturales en el PAN para acercarse a la militancia. Y a eso se explica uno que Manzanilla se haya retratado con Juan Carlos Mondragón, Ana Teresa Aranda y Francisco Fraile en la visita a Puebla del aspirante a la dirigencia nacional de dicho partido político, Juan Manuel Oliva, el pasado 8 de febrero.
Todavía falta mucho para definirse el candidato a la gubernatura por el PAN para las siguientes dos elecciones. Por ahora nadie puede apostar a que llegará a ser uno de los precandidatos, que convenza al panismo o que lo dejen contender.
Pero algo que es un hecho, es que a Manzanilla se le volvió un hábito hacer campaña y operar electoralmente en Puebla.
Las versiones más difundidas hablan de una supuesta ruptura de Fernando con el grupo en el poder, algo que algunos panistas no creen y que sospechan de una separación fingida para que no reciba críticas sobre parentescos cuando decida hacer oficial sus aspiraciones.