Golpe bajo

Aréchiga contra maña de ambulantes

Habrá que ver para creer. El proyecto de Mercados Rodantes en la ciudad de Puebla, emprendido por el secretario de Gobernación municipal, Guillermo Aréchiga, se puso ayer en marcha con el objetivo de sacar a los vendedores informales del Centro Histórico.

Cuántas veces los proyectos de reubicación de ambulantes realizados por anteriores administraciones municipales resultaron un fiasco.

Hace 6 años, la ex presidenta Blanca Alcalá invirtió 20.5 millones de pesos para sacar a los 2,500 ambulantes que invadían la vía pública del primer cuadro de la ciudad.

La madrugada del 1 de agosto de 2008 montó un cerco policiaco con más de 600 granaderos para no permitir el ingreso de los ambulantes. Aunado a ello, compró dos inmuebles para reubicar a los comerciantes que agrupaban solo las lideresas más importante en ese entonces, Alicia Cervantes “La Güera” y Carmen García “La Comadre”.

Alcalá habilitó los mercados La Merced y El Ferrocarril –el primero con un costo de 9 millones y el segundo con un valor de 11.5 millones de pesos. La promesa de la alcaldesa fue que los 425 ambulantes reinstalados pagarían sus locales, para reembolsar los 20.5 millones en 5 años, pero nunca devolvieron un peso al ayuntamiento.

La ex presidenta logró sacar a los ambulantes con un criticado desembolso millonario.

Su sucesor Eduardo Rivera Pérez, con Pablo Montiel Solana como secretario de Gobernación, cedió al retorno de 1,200 informales, y así se lo reprochó cada que pudo el Consejo de Comerciantes del Centro Histórico.

Hoy son los Mercados Rodantes, que inicialmente serán 100 ambulantes que serán llevados a juntas auxiliares y colonias populares, que operarán de 8:00 a 18:00 horas de martes a domingo y sólo venderán bienes de primera necesidad, está prohibido comercializar piratería.

¿Con qué seguridad en Gobernación municipal saben que son ambulantes del Centro, acaso tienen un padrón? ¿Cómo vigilar que no vendan piratería? ¿Qué dependencia cobrará las cuotas a los vendedores? ¿Quién limpiará las calles que ensucien? ¿Cómo hacer para que no se instalen definitivamente? ¿Porqué no usar los mercados municipales abandonados?

En anteriores administraciones se supo que la mayoría de ambulantes vienen de tianguis de Texmelucan y Tepeaca, y de quienes ya tienen sus puestos en hospitales de la ciudad. ¿Quién no nos dice que ampliarán sus dominios estos comerciantes, que mandarán a sus hijos y conservarán sus puestos en otras zonas del estado? ¿Por qué el secretario no se rodeó de mejores asesores?