El Santo Grial

Del Verbo Dirigir Empresa

Al inicio de la Revolución Industrial los grandes capitalistas y dueños de industrias buscaban en la población joven e incluso en la niñez, mano de obra barata, esto resultado del gran crecimiento industrial y la fabricación en serie. Tal realidad poco a poco, fue dejando a artesanos (que hoy se llamarían microempresarios o MIPYMES) cada vez con menos oportunidades de crecer o incluso mantenerse, incluso no pocos, con la difícil decisión de cerrar sus talleres donde por generaciones eran fabricantes y comercializadores de distintos productos.

Pero… ¿qué falto para que estos artesanos que hoy en día podríamos denominar como Microempresarios o Dueños de PYMES pudieran haberse mantenido a pesar de la Revolución Industrial?

La respuesta es que estos “empresarios” no tuvieron la visión de desarrollar las mismas habilidades de los “rapaces” capitalistas y se dejaron “comer” por estos industriales voraces. Es decir, la falta de evolución de estos talleres a empresas se debió esencialmente a la carencia de habilidades empresariales y/o emprendedoras que les permitieran trascender en el tiempo.

Hoy en día la “globalización” ha ido dejando sin oportunidades a muchas PYMES y más aún a MIPYMES, un ejemplo, es el caso de las llamadas “tiendas de conveniencia” que han ido dejando fuera a las tiendas de abarrotes tradicionales y han ido siendo sustituidas por formatos de autoservicio, cobro de servicios, incursión de productos propios de otros negocios (ferretería, farmacia, papelería, etc.).

La resistencia al cambio y la falta de visión, sin dejar de lado que muchas de las empresas familiares nacen en un contexto de “necesidad” por generar recursos para sobrevivir y abren sus puertas sin un plan de negocios que les permita evitar el inminente cierre en menos de 2 años por diferentes razones, y según estos empresarios la razón principal de cierre, se debió a falta de capital, mala administración o la competencia desleal.

Sin embargo una realidad es que estos fracasos se debieron realmente, a no haber desarrollado habilidades empresariales, es decir conocimiento sobre la correcta dirección de la empresa, y esto es un motivo que en pleno siglo XXI es necesario erradicar, pues cada vez más hay herramientas recursos e instituciones y organismos que proporcionan capacitación y asesoría para minimizar el fracaso.

Hoy más que nunca los empresarios deben eliminar los paradigmas y el miedo al cambio, para acercarse a los profesionales y a instituciones que en algunos casos son con costo al erario y que brinda la oportunidad de profesionalizar a los empresarios de México sin inversiones honerosas. 


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