El Santo Grial

La Responsabilidad de los Riesgos Empresariales

A toda organización le llega el momento en que el empresario tiene que decidir entre asumir riesgos empresariales y no hacerlos, pero entendamos primeramente la palabra “Riesgo Empresarial” como un fenómeno del proceso de toma de decisión entre diferentes alternativas en situación de duda, con la probabilidad de ocasionar efectos negativos en los objetivos de la empresa, produciendo después de realizarse la acción decidida un resultado mejor, igual o peor del previsto.

Dicho lo anterior, es entonces que los riesgos de una compañía se pueden vislumbrar desde distintos ámbitos, en este análisis abordaremos la óptica de los riesgos del empresario que tendrá que asumir cuidando y velando por valores o principios éticos.

Así pues los riesgos a asumir que el empresario adoptará deben de adoptarse desde el siguiente tamiz:

Riesgo de reputación:

es el desprestigio de la empresa que trae como consecuencia la pérdida de credibilidad y confianza del público por fraude, insolvencia, conducta irregular de los empleados, rumores, errores cometidos en la ejecución  de alguna operación por falta de capacitación del personal clave o deficiencia en el diseño de los procedimientos, este riesgo puede traer efectos como disminución de la demanda, o la perdida de negocios atribuibles al desprestigio generado.  En este tipo de riesgos se involucran temas de negligencia, falta de capacitación,  ignorancia o conductas carentes de ética.  Se sugiere anteponer los beneficios inmediatos y buscar en todo momento cumplir con las regulaciones gubernamentales, cumplir con normas y estatus internos y que sean claros para todos los empleados, así como controles de calidad estrictos, constantes y alcanzables.

Riesgo especulativo:

al materializarse genera la posibilidad de generar instantáneamente beneficio o perdida, como una aventura comercial, la inversión en divisas ante expectativas de devaluación o revaluación, la compra de acciones, el lanzamiento de nuevos productos, etc., en este tipo de riesgos a asumir se mezclan la irresponsabilidad y la adrenalina que en ocasiones los empresarios desean tener.  Buscar que los resultados negativos del riesgo a asumir no interfieran con la correcta administración u operación del negocio, es decir proteger los activos y patrimonio de empresa.

Riesgo estratégico:

son las perdidas ocasionas por las definiciones estratégicas inadecuadas y errores en el diseño de planes , programas, estructura,  asignación de recursos, estilo de dirección, además de ineficiencia en la adaptación a los cambios constantes del entorno empresarial, entre otros.  El ensayo y pruebas en áreas que no impliquen áreas clave de la empresa puede ser una vía.

Riesgo operativo:

es la posibilidad de pérdidas ocasionadas en la ejecución de los procesos y funciones de la empresa por fallas en procesos, sistemas, procedimientos, modelos o personas que participan en dichos procesos.

Riesgo de mercado:

puede generar ganancias o pérdidas a la empresa al invertir en bolsa, debido a la diferencia en los precios que se registran en el mercado.  En este campo la asesoría de un buen corredor que se rija por valores éticos y un curriculm “limpio” puede ayudar a disminuir este riesgo.

Riesgo precio de insumos y productos:

se refiere a la incertidumbre sobre la magnitud de los flujos de caja debido a posibles cambios en los precios que una empresa puede pagar por la mano de obra , materiales y otros insumos de su proceso de producción, y por los precios que puede demandar por sus bienes o servicios. Mantener una buena relación con proveedores y socios estratégicos disminuye y ayuda a anticiparse sobre posibles cambios. 



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