Laguna Yo Te Quiero

Lecciones que nos deja el 2013

En Laguna Yo Te Quiero hicimos un balance al cierre de nuestro primer proyecto de impacto regional. Ya hablamos de los avances que la sociedad civil ha tenido en nuestra región y del terreno ganado ante la inercia bajo la que hemos sido gobernados durante años.
Sin embargo, más allá de lo hecho como grupo con un enfoque específico, compartimos lo que, creemos, son las grandes lecciones que nos deja este año a quienes hemos participado, a cualquier escala, en el rescate de nuestra tierra:
1.     La organización es la clave. En LYTQ hoy sabemos que la Laguna es una tierra de ciudadanos preocupados y que ha sido su organización en grupos de intereses específicos lo que hoy nos lleva a hablar del boom de la sociedad civil. También sabemos que no se requiere de la formación de grandes fundaciones, asociaciones o colectivos, pero que la comunidad se conforma de micro redes de vecinos, estudiantes, amigos, familias o colegas que hacen posible conocerse, poner preocupaciones en común y definir pequeñas acciones de impacto a sus áreas de acción.
2.     Los políticos no son ellos, somos nosotros. La discusión sobre el quehacer político ha sido intensa este año; intentar alejarse lo más posible de la clase gobernante –en parte por el desprestigio inherente a ella- ha sido una lucha permanente de los grupos que intentan legitimarse. Hoy sabemos que no hay ente más político en una democracia que sus ciudadanos; hemos logrado arrebatar el discurso del “ellos y nosotros” por el del diálogo y la cooperación.
3.     En una democracia, no hay “buenos” y “malos”; al menos no entre los ciudadanos organizados, activos y dispuestos a trabajar por su tierra. Nuestra región vio nacer este año tantos grupos como preocupaciones tenemos: académicas, escolares, deportivas, recreativas, ambientales, sociales… y entre nosotros sabemos el valor de la sinergia, del escuchar para comprender mejor. Los laguneros hemos demostrado el valor y riqueza de la diversidad. Sabemos que en estos grupos hay diversos intereses, que todos son legítimos en tanto mantienen el desarrollo de la región como meta y que debe ser el trabajo conjunto lo que nos mantenga unidos.
4.     Amamos tanto a nuestra tierra, que el descontento es trabajo en potencia. Aquel 12 de octubre escuchamos miles de voces decir lo dispuestos que estaban a limpiar su tierra; leímos a miles en redes sociales reflexionando sobre la necesidad de dejar de quejarse para cambiar nuestras condiciones, aprendimos que el descontento palpable en nuestra región sólo esperaba un cauce para convertirse en trabajo. Cerramos el año con la conciencia de que la inconformidad no son más que ganas de ser escuchados para ponernos a trabajar.
5.     Los niños y jóvenes laguneros nos esperan. El día de Laguna Yo Te Quiero Limpia nos sorprendió con la cantidad de familias con niños y jóvenes limpiando las calles; fue revelador saber que la gran fuerza de la jornada habían sido los más pequeños, pero sobre todo verlos convivir y trabajar en una dinámica de cooperación que les es tan natural, que es imposible aplacar, sobre todo por el miedo a aniquilarla. LYTQ fue inicialmente conformada por jóvenes en sus treintas, el discurso común era la añoranza por la calidad de Laguna que se fue. Hoy sabemos que los niños laguneros se sienten en una casa donde lo más natural es organizarse para limpiar, salir a pedalear, recuperar sus calles o discutir lo que nos hace falta; de ellos, aprendemos la más grande lección: la Laguna es de los laguneros y somos nosotros, quienes dibujamos lo que vendrá en 2014. ¡Feliz año nuevo!


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