Espíritu empresarial

El sexo vende

Vivimos una época donde la competencia entre las empresas es cada vez más feroz e implacable. Todo se vale en el mercado (o casi todo) con tal de ganar una venta o arrebatarle un cliente al negocio que tiene el mismo giro que uno.

La globalización permite que haya más empresas con el mismo giro por lo que se canibaliza el mercado: ¿Ya notó estimado lector cuántas gasolineras hay de más en la zona en los últimos meses?, y no se diga de las tiendas Oxxo, ¿hará falta poner más?

Ante esto las organizaciones que quieren sobrevivir deben tomar decisiones inteligentes y aprovechar los escasos y paupérrimos recursos que puedan tener; todo con tal de no fenecer comercialmente hablando, como lo han hecho varias empresas en la zona conurbada y que ya sólo viven en los recuerdos como un Danesa 33, un Six Pack o una Comercial Mexicana.

Literalmente se hace lo posible (o lo imposible) y como administración se debe no sólo mejorar procesos y bajar costos,sinoampliar la cartera de clientes y por ende, aumentar exponencialmente las ventas de la empresa.

¿Qué hacer cuando el producto o servicio son relativamente los mismos y el precio no necesariamente hace la diferencia?, la fuerza de ventas que tiene una compañía, ¿verdaderamente hace su trabajo de manera profesional?, ¿es fácil atraer la atención del cliente y poderlo persuadir de que nos compre?, ¿Qué estrategia usan algunas empresas para literalmente hacer ruido y hacer notar su presencia en el mercado meta?

Una técnica es apoyarse de jóvenes elegantes; con carisma y presentación para poder acomodar el bien: en eventos deportivos las bellas edecanes son las que más llaman la atención del público varón y venden más rápido su producto. Los mensajes publicitarios, generalmente vienen presentados con modelos de cuerpos estéticos y atractivos… y sólo para vender.

Freud tenía razón en que el humano tiene desarrollada la sexualidad desde niño y ése instinto hace que cuando se vea una persona del sexo opuesto atractivo, esté en mejor disposición de atender y adquirir lo que se le ofrece.

¿El empleado que atiende a su cliente tiene buena presentación, aparte de estar capacitado?, ¿su fuerza de ventas se viste de manera adecuada de modo que es agradable a la vista?, ¿hay pulcritud y elegancia en su personal que trata al cliente?