Espíritu empresarial

¿Y el proceso de selección de personal, apá?

A través de los medios de comunicación, nos enteramos del accidente que sufrieron los pasajeros del vuelo 9525 de la empresa Germanwings el 24 de marzo; sus 144 clientes entre alemanes, españoles, turcos y una tampiqueña, 2 pilotos y 4 miembros de la tripulación murieron instantáneamente.

Los demás datos de esta catástrofe aérea son: el avión partió del aeropuerto de Barcelona a las 10:01 y se dirigía hacía Dusseldorf; se estrelló en el macizo de Estrop  en los Alpes franceses de Provenza; a las 10:39 desapareció de los radares y habría perdido 4 mil metros de altitud en cuatro minutos.

Como se debe hacer en estos casos, las autoridades empiezan a investigar toda posible causa de esta tragedia: se mencionó tal vez de un atentado o de una falla mecánica, pero revisando los antecedentes del personal de la empresa Germanwings que prestaba el servicio, se concluyó que el copiloto de 27 años Andreas Lubitz, provocó intencionalmente el accidente al encerrarse en la cabina y activar el descenso de la nave, desoyendo las órdenes del piloto que intentó abrir la puerta con un hacha.

Revisando los expedientes del trabajador, resulta que Lubitz... ¡sufría de depresión, tenía estrés laboral y aparte tendencias suicidas!

¿Y la empresa no sabía de esto?, ¿cómo fue que este señor pasó el proceso de selección?, ¿no hubo evaluación del desempeño que detectara su estrés?

Como se ha comentado en este espacio, la selección de personal es un proceso que en estos tiempos ha cobrado más relevancia en las empresas, pues no se puede dar acceso a “cualquier persona” sin haber revisado sus antecedentes laborales, académicos, familiares, personales y por supuesto, los médicos y los psicológicos.

Evidentemente en una entrevista de selección se puede analizar la personalidad del individuo que intenta ingresar a trabajar en un negocio; como entrevistador puedo determinar si miente o evaluar los conocimientos que tiene el candidato y que el puesto requiere.

Pero aparte se debe soportar una decisión de ingreso o no en pruebas psicométricas y exámenes médicos.

El costo para la empresa aparte de lo económico está también lo moral: el desprestigio que le viene le pegará en su rendimiento organizacional… y todo por no hacer bien la selección de su personal.