Espíritu empresarial

El negocio de los animales

En los últimos años, economía y sociedad han evolucionado y las empresas están prestas a satisfacer todo deseo o necesidad del mercado al que se dedican, por lo que deben estar atentos a dichos cambios. En esta ocasión, desarrollaré el tema del negocio de animales, rubro que se ha modificado últimamente.

De entre sus retrocesos, podemos citar que ya está mal visto por parte de cierto sector de la sociedad, que empresas circenses utilicen animales para realizar su espectáculo.

Las redes sociales publican cuando ocurre un maltrato por parte de una celebridad o monarca; en la capital del país grupos de personas han criticado severamente a las corridas de toros, al considerarlas como un entretenimiento bárbaro y de crueldad innecesaria hacia los bureles (como si hubiera una crueldad considerada “necesaria”).

De entre sus avances, el negocio de animales se ha desarrollado a pasos agigantados con el paso del tiempo, gracias a esa sensibilización de la gente para el cuidado de su mascota y al reconocimiento de los derechos de los animales, como seres vivos que son.

Hay empresas que fabrican desde el alimento con vitaminas hasta las camas, ropa, juguetes, pulguicida, collares y platos para el gato, perro o hámster que usted tenga en casa.

Así mismo, hay veterinarias que ofrecen servicios médicos, funerarios y crematorios para el difunto animal.En este giro, desconocido por su servidor hasta hace poco tiempo, hay esa gran cantidad de productos y servicios que se ofrecen y que marcan de alguna manera el éxito económico de dicho rubro, pues existen las condiciones para que haya oferta y demanda. 

Hasta el pasado 31 de diciembre, ya que de entre las multi mentadas reformas fiscales (literales), el giro de la comida para mascotas, también sufrió un golpe por parte del Estado, al considerar el bien que elabora como un objeto de lujo para la sociedad, como si el tener a un animalito en casa fuera lo mismo que poseer un reloj caro o ingestar ciertos alimentos exóticos.

Como sociedad, la manera en que tratamos a los débiles marca una cultura, los negocios se pueden manejar con valores, como algunos veterinarios que hace de su afición un negocio ético, pues tratan a los animales como criaturas de la naturaleza más que como objetos animados.