Espíritu empresarial

¿Le gustaría ser Gerente General en donde trabaja?

La respuesta a esta pregunta, realizada a la mayoría de la gente, sería un sí lógico; obviamente, los beneficios al estar en la cumbre de una organización son varios y claro que las personas quisieran estar en un puesto así.

De manera profesional, si estudió una carrera, por supuesto que le agradaría llevar las riendas de una empresa; estaría preparado para ello, contaría con la experiencia, los contactos y la sapiencia para estar al frente y sobre todo, seguiría aprendiendo de su profesión, encariñándose aún más con ella aún más.

De manera personal, se siente uno bien al tener esa posición laboral, ya que su pareja, familia y demás consanguíneos, estarán orgullosos de usted y presumirán su cargo por doquier.

De manera económica, esos cargos administrativos son los que mejor ganan en esa empresa, además de una retahíla de beneficios en prestaciones, por lo regular, muy por encima de nuestra paupérrima Ley Federal del Trabajo: sueldo mayor que todos los demás, bonos, premios, vacaciones, seguro de gastos médicos, automóvil, celulares y según sea el caso, hasta guardaespaldas y asistentes “muy personales”.

Desde el punto de vista social y muy al estilo del mexicanway, a la sociedad le gusta regodearse que tiene amigos en “puestos importantes” en determinadas empresas o cargos públicos (pero no del titular de los mismos), pues podría eventualmente, sacar provecho o canonjías por esa posición que no es de él, pero sí de “su amigo muy influyente”.

La parte no tan positiva, es que en sus hombros recae la vida de la empresa, de sus decisiones el negocio avanza o retrocede y con ellos, el progreso o no de sus empleados.

A lo largo de los años varios ex alumnos han comentado que su sueño al estudiar Administración es “ser gerente de una empresa importante”, y se vale tener esa ilusión, así que a mis LAE´s: ánimo que están en el camino de serlo, pero se debe trabajar mucho, aprender el giro donde está y seguir estudiando mucho.