Espíritu empresarial

Eres grande nomás porque eres el Atlante

No se confunda estimado lector, sí es la sección de negocios donde están sus pupilas postradas en este momento, sólo que el tema que elegí es en relación a un mega negocio que es el futbol.

En días pasados por promedio de rendimiento de los últimos 3 años y aplicando el reglamento respectivo, el equipo Atlante baja de categoría a jugar a la liga de ascenso, torneo donde participan equipos de la zona como Estudiantes de Altamira y Los Correcaminos de la UAT, quienes disputarán la final estos días. 

¿Qué tiene que ver esto con la Administración?, que quien posee un equipo de futbol posee una empresa, y este Atlante que acaba de cumplir 98 años de existir, ha sido un verdadero nómada del balompié nacional en base a las malas decisiones que han tomado sus administradores. 

Ha tenido varios dueños en su larga historia, desde empresarios connotados, hasta el mismo Estado mexicano a través del ¡IMSS!; lo han llevado a jugar del Distrito Federal a Neza, de ahí a Querétaro y hasta su último domicilio que es Cancún. 

Cuando un equipo en el negocio pambolero va bien, todos los implicados en su administración se merecen nuestro reconocimiento, pero cuando existe un fracaso, sobre los dueños recae tal mancha;si una empresa tiene un logro importante, cae en una peligrosa zona de confort y se toman resoluciones equivocadas, como en el 2007 que Atlante fue la última vez que salió campeón de liga, recién llegado a Quintana Roo.

Decisiones como vender jugadores emblemáticos, televisarsus partidos en un sistema de cable privado (donde el común de sus fans no los podemos ver), no elegir al candidato idóneo como director técnico que lleve la mística del equipo, mala selección de algunos jugadores y claro que hasta el cambiar de sede a un lugar ajeno a sus raíces, son lo que llevaron a perder por tercera vez su categoría de primera división, no importando la tradición ni la historia.

Fue mucho tiempo de no poder corregir las fallas como administración del equipo, las decisiones no ayudaron a que se mejoraran los resultados en lo futbolístico y en lo comercial, y trae estas consecuencias.

Los atlantistas te extrañaremos y te esperamos de regreso, ojalá no tardes mucho pues el futbol mexicano te necesita, porque eres grande, porque eres el Atlante.