Espíritu empresarial

Lo que NO te enseñan en Harvard

Este tema es de un libro de Mark H. McCormack, que allá en los 80’s de manera personal me sirvió cuando estudiaba la carrera de Administración. A 25 años de distancia, recordé este título y lo relacioné con las recomendaciones que me ha tocado hacerles a mis alumnos en el tiempo que he sido profesor de nivel universitario, pero que son producto de la experiencia propia y que no necesariamente vienen en un libro.

Haciendo un homenaje a dicho autor y apropiándome de su título para esta columna, humildemente dejo a consideración del lector estos tips para su uso práctico, que los pueden usar desde gerentes, empleados o estudiantes.En cualquier empresa, no importando su giro, tamaño o nacionalidad, la mayoría tiene los mismos problemas y todos ellos relacionados con el elemento humano, de modo que mientras mejor incentivemos al empleado, manejemos una comunicación efectiva y asertiva, capacitemos con base en las carencias de competencias reales, resolvamos conflictos interpersonales entre ellos,  y generemos un ambiente de confianza y respeto entre todos, habrá una mejor productividad y relaciones laborales más sanas.

Vea a las personas sin las etiquetas de los puestos, olvide que es el gerente operativo o el conserje, trátelo como persona: con respeto y atención. Cuando trabaja, lleve usted un consecutivo de los pendientes que tiene o que ya se han resuelto, pues por lo general al estar laborando dejamos pasar las cosas y no tenemos el detalle de lo que pasó en ese asunto al no darle seguimiento; con esto recordamos que la información es poder.

Cuando visite una empresa, observe, escuche, analice y deduzca el ambiente de trabajo que hay en ese lugar: ¿será relajado y sin presión o habrá tensión y mala vibra? Si va a pedir trabajo, ya se está haciendo una idea de cómo encajará usted (o no) en ese negocio.Lleve una agenda donde registre sus citas, recordatorios importantes o datos trascendentes como costos, gastos o fechas; tómelo como hábito, pues al anotar todo tiene mejores bases para controlar y elaborar reportes más precisos; no se quiere lo que no se mide. La mejor teoría es la que se lleva a la práctica; eso no se lo enseñan en una escuela de Negocios.