Espíritu empresarial

Soy lo que tu empresa necesita

Esta maravillosa frase encierra todo un cúmulo de conocimientos, de habilidades y sobre todo de actitudes que debe poseer cualquier profesionista que se precie de serlo, pues denota una predisposición del ánimo a hacer las cosas bien y de buena gana.

Si usted ha estado en una situación de ser desdeñado de un trabajo o es considerado un “candidato ideal” para el próximo reajuste de personal en su empresa, esta frase lo puede ayudar para evitar ser señalado con el índice de fuego del patrón despiadado e ignorante de su valía.

¿Qué se requiere ser o tener para que yo pueda ostentarme con una sentencia tan lapidaria y sólida?En primera instancia, el conocimiento pleno del giro del negocio; saber lo que los líderes del ramo marcan y en la medida de lo posible, adelantarse a lo que el consumidor requerirá; estar documentado de todas las innovaciones y tendencias del mercado meta en sí.

El ser un pionero propositivo en algún campo, trae muchos beneficios que bien administrados, trae a la empresa un avance que le gana al competidor.

Se requiere además que tenga una mente abierta y dispuesta a aprender, es adecuado no tener el síndrome del “producto terminado” donde el individuo cree saber todo lo necesario para un puesto de trabajo, sin necesidad de adquirir actualización; de igual forma es menester no tener la soberbia mal entendida que por ser una persona titulada no se puede hacer tal o cuál función, por más humilde y sencilla que esta sea.

Es importante que el empleado sepa tratar bien a toda la gente con la que se relaciona y se comunique de manera directa con todos para que este a su vez sea tratado de la misma manera: el respeto se gana.

Si bien nadie es imprescindible, sí puede hacer que su jefecito no lo corra, si usted cubre de manera general estos puntos; hasta puede decirle a su superior: “soy lo que tu empresa necesita”.¿Conoce a alguien que cubra este perfil? Esas personas sobresalientes sí hay y ningún negocio quiere dejarlas ir, por lo que hace lo imposible por mantener a esas estrellas.

La ventaja para las empresas es que no es necesario que les ocurra como a los personajes de la novela de Beckett: “Esperando a Godot”, pues en esta ocasión sí existe dicho ser; tal vez es Usted. Al final, la decisión es suya.