Espíritu empresarial

Personal altamente efectivo

Este tema ha sido recurrente como característica entre las empresas líderes, las marcas mundiales así como de las organizaciones exitosas y a su vez, ha sido la diferencia con éstas y los llamados negocios tradicionales o del montón.

¿Cómo hacer que mi empresa venda?, ¿Qué hago para que mi producto sea demandado por el mercado?, ¿Cómo hago mi negocio trascender en el tiempo y que llegue a cumplir la centena de años? Con personal de alto nivel.

En este tópico abarca entre otros, la adecuada selección de personal, la correcta capacitación, la efectiva evaluación del desempeño, la generosa remuneración al trabajador, así como el óptimo trabajo en equipo. No es fácil tener ese tipo de personal, en el sentido de que para el negocio implica invertir en todo lo anterior, así como en infraestructura y ergonomía.

Dentro de ese personal alto en productividad están los líderes que coordinan al capital humano y que son los que mejor deben ser seleccionados para tal fin, capacitados y demás aspectos mencionados arriba, por lo que es imperioso determinar qué empleado-líder se aplica en su trabajo y cuál no.

Con estos puestos, se coordina mejor a los demás trabajadores; usted sr. empresario, ¿mete las manos al fuego por sus coordinadores o gerentes? ¿Confía en su juicio o toma de decisiones, sabiendo que representan una filosofía empresarial basada en valores?, ¿Duerme tranquilo sabiendo que deja a gente competente al frente de su organización?

Si así es, su empresa va en alegre galope hacia la efectividad empresarial y con el tiempo y un ganchito, llegará a trascender en el tiempo. Si no es así, usted tiene la decisión de cambiar “lo que haya que modificar”, de corregir las fallas y hacer el recuento de los daños para seguir adelante como negocio.

Del personal de esos niveles depende el amor a la empresa de los empleados y su rendimiento; como decía Napoleón Bonaparte: “La moral de mi ejército depende de las tres cuartas partes de la victoria en una batalla”. Si no se detecta a ese personal que afecta al otro personal, corre el riesgo de ser una empresa como tantas, de las que medio sobreviven, de las que se mantienen en el mercado porque el producto o servicio es noble, pero que no termina de dar el paso definitivo para estar en la cima de su giro.