Espíritu empresarial

Integro personal, luego existo

Cuando una persona hace su ingreso oficial a una empresa, ese nuevo elemento se debe de adaptar lo más pronto posible a los sistemas de trabajo, pues la organización requiere resultados prontos y óptimos de él.

Como el individuo ya cubrió un perfil de puestos y además se le investigaron profusamente sus antecedentes personales y laborales, ahora al nuevo elemento del negocio se le da la información requerida de: la historia del negocio, sus fundadores, los valores, el recorrido por las instalaciones, los aspectos de seguridad, el reglamento interior, los aspectos de uniforme, claves de acceso a su computadora, código para hacer llamadas externas, lista de extensiones de los demás departamentos, la presentación con sus compañeros de trabajo y demás áreas con las que dicho puesto debe tener contacto, los objetivos por lograr en un tiempo determinado y un larguísimo etcétera.

Dependerá de la inteligencia emocional, la atención y la asertividad que tenga “el nuevo” para entrar a ese nuevo mundo; el área de personal también debe hacer su parte integrándolo al microcosmos que es la empresa dándole de manera oportuna y precisa todo el cúmulo de información anteriormente descrita para que esa adaptación sea pronta y expedita.

Por lo regular las personas de nuevo ingreso buscan “quedar bien” y tratan de adaptarse al sistema; la empresa debe saber responder ¿cómo es recibido el novato?

Si la cultura organizacional lo tolera, hay ciertos rituales que los “compañeros” hacen para que ése elemento “entre al aro” y si no, será objeto de denostación, mobbing y franca antipatía hacia él.

¿Cómo fue usted recibido cuando ingresó a laborar donde está?, ¿Se le dio la información en tiempo y forma para su adaptación?, ¿Fue bien recibido por sus colegas? (eso cualquiera lo puede notar), ¿le hicieron alguna especie de bautizo o novatada como broma de ingreso?, ¿Se sintió atendido por el área de recursos humanos?

Todas estas preguntas es necesario responderlas en todo negocio, si queremos que el proceso de selección, tan largo y costoso para muchas empresas, pueda tener el resultado esperado: atraer personas que cubran un perfil y sequeden; o la empresa se hace el harakiri laboral al echar por tierra el esfuerzo por ingresar a los empleados que cubran vacantes.