Espíritu empresarial

Homero: “Es mi primer día”

Esta frase la dijo el personaje de Homero Simpson en la serie de televisión del mismo nombre, cuando comete un error que es detectado por su despiadado jefe el señor Burns, quien de alguna manera lo disculpa al oír que él acaba de ingresar, pero de ipso facto su asistente personal, Waylon Smithers informa que eso no es cierto, ya que tiene muchos años de antigüedad y trabaja en el sector 7G.Esta anécdota laboral la traigo a esta palestra académico-administrativa para cuestionarle estimado lector si usted como consumidor “acepta” este tipo de excusas cuando eventualmente recibe un mal servicio de un empleado, sólo porque “¿es su primer día?”.

La administración de capital humano de cualquier negocio debe hacer bien la función de reclutar a una persona por cubrir un determinado perfil de puesto,  examinar sus conocimientos, sus habilidades y actitudes, seleccionar al que mejor se adapte a su cultura organizacional y sobre todo inducir al nuevo elemento para que aprenda cómo se trabaja en su nuevo centro de labores.Si estas actividades las hace el departamento de Recursos Humanos de manera efectiva, no tendría por qué haber problema con ése nuevo integrante, ya que la empresa no lo deja solo los primeros días; hay una supervisión adecuada para sustentar su trabajo en esos inicios y apoyarlo en cuanto surja algún inconveniente.

¿Por qué es importante ayudar al personal de nuevo ingreso? En primera instancia porque él se sentirá seguro de lo que realiza y sabrá que la empresa se preocupa por su pronta adaptación, y en segunda porque la imagen que deja en el consumidor, quien es el que paga el producto o servicio elaborado, es la que más hay que cuidar, pues nos traería desprestigio un error; habrá que poner más cuidado con los empleados que tienen contacto directo con los consumidores, desde vendedores, técnicos, meseros, maestros, demostradores y demás puestos que deban relacionarse con clientes.

Sí podríamos ser más tolerantes cuando nos toque en alguna empresa incompetencia, retraso o desconocimiento del proceder de un trabajador que es su primer día, pero ante estos tiempos de competitividad y frágil lealtad de los clientes, se debe cuidar mucho a estos nuevos elementos que de por sí, les costó  tiempo y dinero a los negocios contratarlos.