Espíritu empresarial

El Caballo de Hierro


Aunque el tema principal de esta sección ha sido el manejo de negocios y las  empresas, de vez en cuando desarrollo un tema para relacionarlo con la disciplina y recordar que la Administración es un estilo de vida, una filosofía y una manera de ser.

Platicaré hoy de la vida del beisbolista Lou Gehrig, nacido en Manhattan de humildes padres inmigrantes alemanes el 19 de junio de 1903. Se llamó Heinrich Ludwing Gehrig II, pero decidió americanizarlo y lo convirtió en Henry Louis y posteriormente en Lou.

Un hombre indestructible pero sencillo que participó en 2130 juegos de manera consecutiva en una época donde otros grandes jugadores siempre lo opacaban: Babe Ruth o Joe Di Maggio nada menos.

En 34 juegos de Serie Mundial (ganó seis y perdió uno entre 1926 y 1938) bateó .361 con 10 palos de vuelta entera, ocho dobles y 35 impulsadas en 119 veces al bate; fue líder de carreras impulsadas empatado con Ruth con 142 en 1927, líder de home runs (también junto con el Bambino) con 46 en 1931; consiguió la triple corona del béisbol: 165 carreras impulsadas, 49 cuadrangulares y líder de bateo con .363 en 1934 y es el 30 de abril de 1939 cuando llegó al récord de juegos consecutivos. Grandes números para un gran profesional.

Lamentablemente, el 19 de junio de ese año le fue confirmada la enfermedad esclerosis lateral amiotrófica (poco conocida en ese tiempo y que en el 2014 varias personalidades se daban un cubetazo de agua con cubos de hielo como solidaridad y apoyo para quienes la han sufrido: el famoso Ice Bucket Challenge) de hecho, fue conocida en Medicina como Enfermedad de Lou Gehrig.

Saco esta historia de vida porque personas como él necesitamos en los negocios, en el deporte y en el país entero; valores como responsabilidad, dedicación y perseverancia ahí están representados por Lou y sobre todo pundonor al cumplir con su deber de manera brillante.

En todas las empresas tendrán su “Caballo de Hierro”: ese empleado que nunca falta, que a todos los cambios se acopla, que ha sobrevivido a los “ajustes de personal” porque es cumplido y que se sabe que la organización cuenta con él, hasta para lo más inverosímil. Gracias a todos los tenaces caballos que forman las empresas para hacer verdaderas fortalezas de hierro que ningún tipo de competencia pueda derrotar.