De medios y otros demonios

Las redes y sus cuentas falsas

Dentro de los fundamentos del periodismo que más se discuten en los distintos ámbitos, profesional o académico, son la objetividad y la imparcialidad de los medios en aras de brindar a la sociedad la información que necesita para tomar decisiones respecto a su actuar en la vida cotidiana.

Al llevar la información, los medios son vehículos también de la opinión respecto a esa información y esto ocurre en función de la manera en la que le presentan a la sociedad los hechos.

La manipulación informativa es un acto inherente del proceso de informar, simplemente no se puede evitar, en el momento en el que hay una persona que está observando y calificando el hecho, tal se vuelve una manipulación, un manejo informativo.

Cada medio tiene su propio manejo informativo en función de sus intereses, no hay nada de mal sano en exponer y defender esos intereses que, en una de esas, tienen algo que ver con los intereses de, al menos, alguna parte de la sociedad.

De este modo, socialmente, debemos identificar a los medios en función de esa línea editorial, de esos intereses que cada uno de ellos representa y que, por lo tanto deben ser un criterio clave para entender la información que se nos está proporcionando.

Desafortunadamente, como sociedad, nadie nos ha enseñado a hacer esa traducción de los medios y consumimos su información como la única verdad posible, desconfiando principalmente de los medios "oficialistas" y creyendo que los "críticos" son los únicos que "dicen la verdad".

Bajo esos criterios los medios tratan de ocultar sus tendencias ideológicas para tratar de mantener la ilusión de objetividad y justificar que su información es veraz pero, además, imparcial y, por tanto, la única creíble.

La presencia de las redes también ha modificado esta forma de actuar de los medios y observamos en sus publicaciones en Facebook y Twitter una manera de editorializar la nota de tal forma que el lector ya tenga un prejuicio de cómo entender una información.

Además de ello, surgen las cuentas falsas que, utilizando la imagen de un medio, se dedican a publicar información tendenciosa y evidentemente tergiversada haciendo creer a la población que se trata de información avalada por el medio al que suplantan.

Por ejemplo, Aristegui Noticias es un canal informativo que ha sido suplantado por "Carmen Aristegui informa" o "Carmen Aristegui oficial" ambas cuentas no verificadas que no obstante toman la imagen del sitio de noticias de la periodista y publican en su nombre memes o mensajes de activismo solicitando, además, que se compartan.

El periodismo pasa por momentos difíciles y estas cuentas que tergiversan intencionalmente la información para darle una validez que no tiene abonan a la confusión; denunciarlas es indispensable en aras de certeza informativa, tan necesaria hoy día.