De medios y otros demonios

¿Por qué ganará Del Mazo?

A riesgo de ser tachado de vendido, oficialista u otras cosas, y a tres semanas de que se lleve a cabo la jornada electoral en el Estado de México me atrevo a asegurar que el ganador será el candidato priista y la razón es la misma que cada seis años: la oposición mexiquense solo trabaja en campañas.

La mayoría de las encuestas presentan escenarios en donde todos los aspirantes están muy cercanos unos de otros y no hay un favorito pero todas ellas tienen un sesgo metodológico: solo se aplica en unos pocos municipios de los valles de México y Toluca.

La fuerza del priismo está (y siempre ha estado) en las comunidades más alejadas de la entidad, en las zonas norte y sur; es así porque son lugares donde la oposición no trabaja en el periodo entre una elección y otra, donde PAN, PRD y todos los demás solo se aparecen para pedir el voto.

El resultado consecuente es que la gente no tenga identidad con partidos a los que considera oportunistas y mantenga su lealtad al único que ha mantenido una estructura de trabajo constante.

Ahí no hay propaganda que valga ni descalificación que surta efecto, para esa gente el único que ha estado ahí es el tricolor y por eso se vuelcan en las elecciones para ayudar a ganar al único partido que ha mostrado preocupación por ellos más allá de una jornada electoral.

Esa base es la que, al final del día, le tiene garantizada a Del Mazo la gubernatura del estado, son los municipios a los que los encuestadores no llegan ni sufren molestas llamadas pero en los que la gente sale a votar por el partido que, de una manera u otra, ha mantenido su presencia.

Como cada seis años, la victoria del PRI será, en realidad, la derrota de los partidos de oposición que, una vez más, no trabajaron las bases en los municipios, se centraron en la búsqueda de un candidato al que, como cada seis años, lanzan al ruedo a una derrota segura por la falta de apoyo.

El día que los partidos políticos de oposición entiendan que el Estado de México son más que solo 20 municipios y que tienen que trabajar en crear una base para cada uno de ellos, entonces sí podremos estar hablando de una virtual derrota del tricolor en la entidad.

Por lo demás, podemos seguir en este autoengaño de la elección cerrada y competida que solo servirá para construir el consecuente discurso descalificador de la elección robada que únicamente fortalece el mito de un partido hegemónicamente poderoso pero que en realidad subsiste gracias a la falta de trabajo de sus opositores.