De medios y otros demonios

Una oportunidad para la oposición

Cuando hablan de la elección a gobernador de 2017 en el Estado de México pueden encontrar un sinnúmero de análisis que, no obstante, solo tratan de los aspirantes a la candidatura priista pero ¿y la oposición?

Quizás el motivo por el que no hablan de la oposición para la elección mexiquense del año entrante es que no existe una oposición real en la entidad.

Claro que están PAN, PRD, PT, Morena, Movimiento Ciudadano y otros tantos más pero en los hechos solo han sido comparsas del priismo tanto en la legislatura como en las alcaldías.

La oposición ha sido un sumiso cómplice del priismo mexiquense o, mejor dicho, de los designios de la gubernatura que, de un modo o de otro, ha logrado el apoyo a sus propuestas.

Sin embargo, las cosas podrían cambiar a partir de este año, sobre todo porque las encuestas de distintas empresas revelan que, por primera vez en muchos años, la oposición tiene una oportunidad de arrebatarle la gubernatura al PRI.

Los datos indican que, preguntando solo por partido y sin candidatos, los puntos del priismo han caído a tal nivel que una alianza PAN-PRD sumaría la suficiente cantidad de votantes como para vencer al tricolor.

Este escenario contempla, incluso, la posibilidad de que Morena vaya por su cuenta, lo mismo que los demás partidos, esa simple combinación permitiría a la oposición ganar la gubernatura de la entidad.

Pero ese no es el único escenario en el que una derrota del priismo podría convertirse en realidad. Una gran alianza entre los distintos partidos, como ha ocurrido en otras entidades, prácticamente dejaría al priismo fuera de toda posibilidad.

Ese es el peor escenario que el priismo, en general, y la gubernatura en particular podrían desear. Una derrota del PRI en la entidad dejaría prácticamente fuera de toda posibilidad de pelear la candidatura presidencial de su partido a Eruviel Ávila.

Para que esta pesadilla tricolor sea realidad, la oposición deberá hacer a un lado sus ambiciones personales y de grupo que, tradicionalmente, es lo que ha terminado por echar abajo estas posibilidades en elecciones anteriores.

En la práctica se bastante complicado, por no decir que imposible, que Morena pueda sumarse a una alianza de este tipo, ellos tienen su propia batalla interna entre Horacio Duarte y Yeidckol Polevnsky, ambos cercanos a López Obrador por lo que, de inicio, es bien difícil que cualquiera de ellos acepte un candidato de otro partido.

El panorama parece no ser tan complicado para el priismo que deberá evitar, a toda costa, una posible alianza; de hacerlo estaría asegurando una victoria en 2017 pero, de no conseguirlo, enfrentaría la posibilidad de tener al primer gobierno de oposición en el Edomex.