De medios y otros demonios

Los medios, siempre los medios

Escribir, audiograbar, fotografiar o videograbar; documentar lo que ocurre no siempre es del gusto de todos, principalmente cuando se escriben cosas que la gente quisiera que no fueran dichas a pesar de ser evidentes a los ojos de todos, por eso es que los medios suelen ser tan incómodos.

Los medios, también, tienen la mala costumbre de ser espacio de discusión sobre los temas que se consideran relevantes para la sociedad o alguna parte de ella, la opinión pública existe ahí y lo hace por una razón: para que todos podamos ponernos de acuerdo sobre lo que es mejor para todos.

Por eso es que las descalificaciones del presidente municipal de Toluca, Fernando Zamora, sobre lo que en los medios se dice acerca de la ciudad que gobierna no son únicamente una descalificación a los medios sino también a las opiniones que concuerdan, que observan, que viven la realidad que él niega.

No se puede negar lo evidente. Toluca ya no es más "la bella", aquella ciudad tranquila y hermosa que se había ganado ese mote a nivel nacional por sus características que la hacen destacar del resto del país.

Ante este hecho, como prácticamente todo en la vida, existen muchas formas de hacer frente al tema, el alcalde optó por culpar a quienes le hacen ver que el hecho de que la Toluca que gobierna ya no es la que tuvo una gran fama y, con ello, dejó escapar una gran oportunidad, la de enmendar las cosas.

Cuando todo está como en la capital del Estado de México podemos cerrar los sentidos a lo que vivimos todos los días y vivir en el engaño de que no pasa nada y seguir igual o podemos aceptar que las cosas no están bien y hacer algo al respecto.

El alcalde optó por querer creer su mentira y descalificar todo lo que esté en contra de ella (un mal muy común en la política mexiquense, por cierto) pero ello no cambia los hechos y la realidad en que los habitantes de la ciudad nos encontramos.

El hecho es que en este momento Toluca es una ciudad en tan malas condiciones que presenta muy buenas oportunidades de desarrollo y crecimiento que se desaprovechan con cada minuto que se niegue su realidad y se haga algo por combatirla.

Como lo dije en mi colaboración anterior, este debe ser un tema que nos compete a todos, se empieza por poner en la mesa la discusión pero nos debe involucrar a todos y cada uno de nosotros de quienes vivimos y trabajamos aquí.

Otras ciudades han logrado salir adelante y recuperar el esplendor perdido (Querétaro es un claro ejemplo, le ha robado a Cuernavaca el gusto de los habitantes de la CDMX) pero solo lo han hecho una vez que reconocen que se necesita cambiar y corregir las cosas, el presente de Toluca está extraviado pero su presente y futuro depende de nuestras acciones.