De medios y otros demonios

Ya llega la censura del IFT

Tengo que decirlo así: si yo trabajara en el consejo consultivo del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) habría renunciado a mi cargo el 2 de diciembre del año pasado, nada más por pura vergüenza profesional; y es que después de aprobar esos Lineamientos Generales sobre la Defensa de las Audiencias, no hay de otra.

El 21 de diciembre, ya en vacaciones, el IFT emitió los lineamientos que, so pretexto de defender a las audiencias de radio y televisión en nuestro país, transgreden y limitan la libertad de expresión y opinión

Los lineamientos convierten al IFT en el Gran Hermano orweliano de facto y de jure a través de erigirse en un "Ministerio de la Verdad" con su propia "Policía del Pensamiento" que ahora recae en la Unidad de Medios y Contenidos Audiovisuales, responsable de vigilar, acusar y sancionar a quienes no cumplan con ellos.

La imposición de estos toscos y absurdos lineamientos, facultan al IFT para ser órgano investigador, juez y ejecutor de sentencias ante lo que el Instituto considere que es una violación a los derechos de las audiencias.

Esto convierte a los lineamientos en un medio indirecto de restricción de la libertad de difusión de información, opinión e ideas al incurrir en el abuso de controles oficiales con lo que se vuelven violatorios del artículo 7o constitucional.

Además de violar la Constitución, la absurda reglamentación se convierte en un mecanismo que afecta la competencia de medios en el país dado que no aplica a aquellos que se produzcan o emitan desde el extranjero, poniendo a los nacionales en desventaja.

Absurda y estúpidamente, los lineamientos realizan un reconocimiento implícito de aplicación de censura previa en su artículo 43 al redactar: "(...) a fin de evitar cualquier tipo de censura previa sobre sus contenidos, los Concesionarios de Radiodifusión y Concesionarios de Televisión y/o Audio Restringidos deberán establecer en sus Códigos de Ética el pleno reconocimiento de los derechos de las Audiencias" dicho de otro modo, o establecen derechos de audiencias en sus códigos de ética o habrá censura previa por parte del IFT.

Se entiende que ante la absoluta falta de experiencia profesional y conocimiento sobre el funcionamiento real de los medios que tienen los consejeros del IFT, puedan haber hecho lineamientos tan absurdos e incongruentes, pero que un consejo consultivo compuesto por "especialistas" los haya dejado pasar para su discusión y publicación es inconcebible. Veremos en qué termina esto que deberá ser aplicado a partir de este miércoles: Censura ahí vamos.