De medios y otros demonios

La irrefrenable caída de Peña

En medio del relevo en el priismo nacional y las conjeturas respecto a la elección de 2017 en el Estado de México, pasó casi desapercibida una noticia que es necesario recuperar: la aprobación presidencial volvió caer a los mínimos (históricos) de esta administración.

Según una encuesta de la firma Buendía y Laredo publicada el 4 de julio, el nivel de aprobación del presidente Enrique Peña Nieto cayó por debajo de 30 por ciento, colocándolo en uno de los peores niveles de la historia (desde que se mide la popularidad y aprobación de los mandatarios).

La información es consistente con lo publicado por Consulta Mitofsky en febrero de este año que indicó una percepción de aprobación a la gestión presidencial de 33 por ciento.

La aprobación ha sufrido una caída libre en ambos géneros presentando su nivel más bajo precisamente en esta fecha teniendo a los hombres como los que menos aprueban la administración de Peña con 26 por ciento mientras que las mujeres aprueban en 31 por ciento.

Por edad son los jóvenes entre 18 y 29 años los que menos aprueban la gestión presidencial, uno de cada cuatro aprueba mucho o algo; destaca en este sector que la caída más grande se tuvo en el grupo de 46 o más años, quienes empatan a los de 30 a 45 años en 30 por ciento.

Por escolaridad el sector que menos aprueba son los universitarios o más con apenas 15 por ciento; seguido de quienes estudiaron secundaria y preparatoria con 28 por ciento mientras que el que mejor percibe a la actual administración es primaria o menos con 39 por ciento.

Podemos observar un perfil muy claro de personas que mayormente no aprueban el trabajo presidencial: de género indistinto, entre los 18 y 29 años y con estudios universitarios o más. En términos de comunicación, un grupo muy claro: millenials, que principalmente se informan a través de, sí... redes sociales.

No es de extrañar entonces que la aprobación presidencial siga a la baja, en redes sociales Peña Nieto no ha podido ganar una sola, incluso desde su etapa como candidato cuando los universitarios #YoSoy132 le dieron una repasada a sus "peñabots".

Destaca también que 51 por ciento de la gente considera que lo mejor que ha hecho el Presidente es "nada", mientras que la percepción de lo peor que ha hecho son "las reformas estructurales", justamente la estrella de su administración que, hoy por hoy, es su peor tormento.

No es extraño, entonces, que suenen vientos de cambio en comunicación social de Presidencia pero las cosas seguirán igual mientras los cambios sigan siendo de nombre y no de fondo.

En Los Pinos no le encuentran la cuadratura al círculo en redes y eso les sigue pasando factura. Sin estrategia, sin saber comunicar sus logros, sin poder contrarrestar los ataques; el resultado solo puede ser el que es: caer, caer y caer.