De medios y otros demonios

Un día sin sentido

Este día no encuentro sentido a lo que pasa y tengo la sensación que no soy el único en pensarlo. Con honestidad debo decir que escribir la columna de hoy ha sido más difícil que cualquier cosa en el tiempo que llevo escribiendo para medios.

Normalmente tengo claro el panorama de mi perspectiva y encuentro el modo de reflejarlo en un texto que cumpla con la calidad para ser publicado. Pero no hoy.

Quienes han leído estas líneas los últimos años saben que evito hablar en primera persona, que me mantengo al margen de intentar, siquiera, emitir un juicio solo porque se trate de una creencia o una convicción sin sustento e incluso cuestiono temas en los que tenía o tuve fe ciega.

Es que solo no encuentro la lógica que impera en el pensamiento del mexicano; es más, en este momento ni siquiera me atrevería a asegurar que exista tal cosa como "una lógica del pensamiento mexicano".

Entro a redes sociales y veo personas que se sorprenden porque en las manifestaciones de estudiantes de Hong Kong los jóvenes hacen tarea, recogen la basura que tiran y dejan mensajes a las personas pidiendo disculpas por las molestias ocasionadas.

Descubro que las mismas comentan en sus espacios que esos jóvenes son ejemplo a seguir, que es una manifestación democrática y que se debería aprender en México pero después aplauden, cual fanes, la decisión de los universitarios mexicanos de irse a paro nacional por 72 horas. ¿Dónde está la lógica aquí?

Pienso, con plena convicción, que el Estado mexicano debe responder por los hechos de Iguala. Lo hago con la misma convicción con la que pienso que la sociedad mexicana debe dejarse de mojigaterías y asumir su responsabilidad no solo por esos hechos sino por todo lo que pasa en México.

Simplemente no hallo cómo es que el suspender clases en las universidades va a servir de algo, ya no digamos en el caso Ayotzinapa, sino para un fin superior que sería el bienestar de nuestro país.

¿En serio son nuestros universitarios tan inocentes —me debato en usar aquí la palabra ingenuos— como para pensar que un gobierno tan indolente como el nuestro (no solo de esta administración sino de todas) tendrá alguna preocupación de que se paren la escuelas tres días cuando no lo ha hecho ante la evidencia de la situación nacional?

Me niego a pensar que mi papel en la sociedad se limita a exigirle a otro que haga lo que yo no estoy dispuesto hacer, sin ofrecer soluciones, sin reflexionar lo que pasa y solo reducirme al regocijo cuando nada funcione para poder decir: lo sabía y se los dije. No me siento tan mezquino.

Solo es que este día no encuentro sentido a lo que pasa y tengo la sensación que no soy el único en pensarlo.