De medios y otros demonios

Otra cara de Rubí y Lady Wuuu

Las redes sociales, esos bonitos lugares donde lo más inocuo y lo trascendental se confunden para perderse en el intolerante criterio de una masa amorfa de sesudos comentarios, nos regalaron dos nuevos fenómenos: #LadyWuuu y los XV de Rubí.

Eduardo Arias es el nombre detrás del personaje llamado Lady Wuuu, quien se volviera popular luego de que en una entrevista un malicioso reportero le preguntara: "¿qué harías con los integrantes de Menudo?" y él respondiera emocionado "Wuuu muchas cosas".

Rubí Arias es una adolescente que saltó a la fama luego de que sus padres realizaran un video para invitar a sus familiares en Estados Unidos a asistir a su fiesta de XV años y que se volvió viral saliéndose de control la confirmación de asistencia.

En el video de Eduardo, inicialmente las redes hicieron mofa de la reacción de su protagonista pero todo cambió cuando los medios convencionales lo buscaron para saber más de él, descubrieron que detrás estaba un hombre que no fingió su reacción, era tan honesto como transparente en su forma de ser.

En el de los XV de Rubí, tarde fue cuando los papás descubrieron lo que ocurre si las redes se enteran de una invitación pública; inicialmente la cancelación del evento lo mantenía en el mundo de lo acostumbrado pero al confirmarse que quien quiera llegar será bien recibido, causó la sorpresa del mundo entero.

Esa aura de actitud positiva es lo que ha mantenido a flote ambas historias y les han generado ese vínculo de identidad con muchos seguidores que los han adoptado de buena gana a pesar de que medios convencionales y políticos han tratado de sacar beneficio propio.

Por el contrario, ambos casos demuestran que la identidad y actitud positiva no se transfiere a quienes tratan de aprovecharse de ella como ha sido el caso del gobernador mexiquense, Eruviel Ávila y el regidor metepequense Jair Garduño quienes no solo no lograron su objetivo sino que fueron seriamente criticados y cuestionados en sus intenciones.

A pesar del enojo y malestar de quienes siempre tienen un motivo para estar enojados, #LadyWuuu y los XV de Rubí son resultado de un sentimiento legítimo de buena actitud que tan ajeno se nos había vuelto pero que han revitalizado los espacios de opinión, reabriendo el debate sobre quién define la agenda en las redes.

Sin necesidad de atacar u ofender, ambos casos se viralizaron por su honestidad e inocencia, convirtiéndose en un verdadero acto revolucionario dentro de un mundo que, pareciera, no se cansa de odiar.