De medios y otros demonios

Regresa el periodismo de calidad

La masificación de Internet significó para la humanidad una nueva revolución en el rubro de las telecomunicaciones que impactó en diversas áreas de la sociedad; el periodismo, evidentemente, se vio inmerso en esa dinámica.

Las empresas de medios, en el afán de aprovechar el potencial que las nuevas tecnologías de la información ofrecían, diseñaron y aplicaron estrategias que se enfocaron en la rapidez con que se puede difundir una noticia y por encima, incluso, del alcance que la misma podría tener.

Como resultado los medios fueron perdiendo, por sí mismos, la credibilidad con que antes gozaban dado que, en un afán de informar rápido lo hacían mal, y ello generaba desconfianza en el contenido de sus mensajes por parte de las audiencias.

En algunos casos, esta búsqueda de ser los primeros en dar una noticia, terminaba convirtiendo a los medios en víctimas de cruentas, y a veces elaboradas, bromas en las que quedaba evidenciada la falta de rigor en la verificación de los datos.

Con ese argumento es que el diario británico The Times hizo un anuncio que sorprendió por su congruencia pero, sobre todo, por ser contracorriente dentro de esta dinámica de privilegiar la rapidez a la fiabilidad: ya no habrá actualización en tiempo real de sus notas en Internet y su aplicación móvil.

The Times detalló que retomará el esquema de publicación en tres tiempos que utilizaban los diarios europeos en la era predigital y lo aplicará en sus espacios en línea publicando actualizaciones a las 9:00, 12:00 y 17:00 horas.

De igual forma, las actualizaciones se realizarán en dos ocasiones para los sábados y domingos: a las12:00 y las 18:00 horas.

La decisión no fue tomada al azar, está sustentada en un proceso de 18 meses que busca actualizar al medio y dar un poco más de sentido al "torrente de noticias" que suele bombardear a los usuarios.

La medida va en consonancia con una tendencia en el periodismo que busca rescatar el periodismo de investigación, como una manera de regresarle al oficio parte de la credibilidad que ha perdido a causa de privilegiar la inmediatez a la calidad informativa.

No obstante, también hay que decirlo, investigar no garantiza en automático calidad; como está pasando con algunos trabajos en México (la boda de Peña Nieto, que pasó sin mayor trascendencia) o el del Financiero Bloomberg sobre el supuesto hacker que habría espiado en la campaña presidencia de 2012 y que ahora está en entredicho.

Lo realmente importante aquí es que, por fin, se vuelve la vista al periodismo de calidad y se coloca por encima del de rapidez, ello implica cambios también para los reporteros y medios pero suena al fin de una tendencia ante la llegada de una nueva; habría que esperar si se da de este modo.