De medios y otros demonios

Producción televisiva, aún dueles

Dice la sabiduría popular que "no hay peor ciego que aquel que no quiere ver" y hoy, más que nunca antes, las televisoras mexicanas sufren de esa triste y dolorosa ceguera que las está haciendo perder no solo dinero sino identidad nacional.

Durante el Congreso Nacional de Marketing Digital que se llevó a cabo en la Ciudad de México dos visiones se presentaron ante los marqueteros asistentes: por un lado la de Disney, líder en el mercado, y Tv Azteca líder en... Tv Azteca.

Carlos Sosa presentó y explicó cómo es que en Disney entienden que el mercado manda y para poder llevar sus productos a su mercado deben entenderlo y por ello tienen perfectamente perfilado al segmento.

La empresa sabe qué tipo de contenidos le interesan a sus consumidores pero, lo más importante, por qué les gustan, saben perfectamente qué es lo que deben ofrecerle a su cada vez más demandante segmento y cómo hacérselo llegar (y no se refieren a la plataformas sino a los contenidos).

Diego Leonel de Cervantes, en cambio, mostró que la visión de Tv Azteca es básicamente hacer lo mismo que han hecho siempre pero ahora hacerlo llegar a las nuevas pantallas (smartphones, tabletas y computadoras) a través de Internet.

Para no ir más lejos: presentó a la audiencia un video viralizado con más de un millón de vistas que no es otra cosa que una mujer que, en algún punto de una fiesta, enseña el torso a la audiencia, sin más producción que una cámara y un micrófono; después imágenes de la producción de "La Isla" para decir: no se compara la producción, lo nuestro está mejor hecho.

En ese solo momento se resume la visión de la empresa que no entiende que a la audiencia actual no le importa si trabajas con las mejores cámaras HD, iluminación de primer nivel y contratas a los mejores actores de tu repertorio.

Para las audiencias de la era del stacking (atender a múltiples pantallas en un mismo momento) el tema es muy sencillo: lo aburrido es aburrido y lo interesante es interesante, no importa cuánto inviertas en hacer uno u otro.

Mientras las televisoras mexicanas continúen pensando que sus contenidos son buenos porque se producen con más dinero y que por ese solo hecho la gente debe consumirlos, la pérdida de audiencia y dinero continuará.

La calidad de la producción ya no consiste en contar con la cámara profesional de última generación, un lujoso kit de luces y un estudio, hoy la calidad se centra en poder presentar un contenido atractivo, agradable y, principalmente, entretenido.