De medios y otros demonios

Periodismo exhibido

El tratamiento del suicidio del actor Robin Williams y el caso de Soledad Félix (la mujer de las cajetillas de cigarros) ponen en tela de juicio la forma de operar de los medios de comunicación mexicanos al publicar información sin analizarla ni cuestionarla, propiciando fuertes dudas sobre la labor periodística que se realiza en el país.

En el primer caso se trata de un manejo altamente imprudencial. El debate sobre la publicación de los suicidios es un tema añejo que mantiene posiciones encontradas.

La Organización Mundial de la Salud presentó un reporte en el año 2000 que analiza distintos casos de suicidio, encontrando que los medios influyen a partir de la publicación de detalles que, posteriormente, son copiados por las personas.

El caso de Robin Williams es importante porque se trata de una celebridad con seguidores y fanes que bien podrían sentirse impulsados a replicar la muerte de su ídolo.

La especulación sobre las motivaciones para su suicidio se presentaron como hechos. La puesta en venta de la casa del actor supuso una mala situación económica que se usó para justificar su acción, lo que envía el mensaje: "si tienes problemas de dinero, quitarse la vida es opción". Totalmente incorrecto.

El segundo caso es igual de grave. Según se indicó en el Diario Oficial de la Federación, el 24 de marzo de 2014 entraron en vigor las nuevas imágenes que las cajetillas de cigarros deben mostrar para inhibir el consumo del tabaco.

Una rata muerta, un niño en una incubadora, una mujer postrada en cama y un hombre respirando oxígeno de un tanque, fueron las elegidas por la Secretaria de Salud para enviar a las tabacaleras.

Los periódicos se limitaron a publicar los comunicados de la SSA sin cuestionar quiénes eran las personas que aparecen en las fotografías, ya que se trata de imágenes explícitas donde se pueden distinguir rostros.

Así es como hace unos días Leticia Félix descubrió que la mujer que aparece en las cajetillas de cigarros es su madre quien estuvo internada en el IMSS por un infarto al miocardio, curiosamente la enfermedad que se indica en la cajetilla.

En el IMSS se habría tomado la fotografía sin autorización de la paciente o algún familiar, al hacerla pública (junto con la enfermedad de la mujer) habría violaciones a la ley por mal uso de información privada.

La inmediatez está llevando a los medios a ser menos exigentes con la calidad, las notas se maquilan por mayoreo y el riesgo es tener una sociedad que toma decisiones de vida a partir de información parcial.

No se ve a ningún medio ocupado en corregir y mejorar la calidad de la información porque ello implica inversión y ese vals no se toca. Esa es la triste realidad.