De medios y otros demonios

Millenials

Nada existe hasta que no tiene un nombre propio, algo que, con una sola palabra, lo identifique y lo distinga del resto; cuando alguien decidió llamar Millenial a los nacidos entre 1980 y 2000 les atribuyó características que hoy pesan como rocas.

Millenials es el "nombre comercial" de lo que inicialmente se llamó Generación Y, nomenclatura que surgió de la lógica irrefutable de ser los que siguen a la Generación X.

Los años no son muy precisos que digamos, hay quienes dicen que empieza con los nacidos en 1979, hay quienes refieren a 1981; yo en lo personal creo que entre cada generación hay un grupo intermedio de 5 años antes y después del cambio que comparte características de ambas generaciones, lo cierto es que este es el grupo etario sobre el que recae el título.

Inicialmente se pensaba que podían ser originales, creativos, capaces de dominar las nuevas tecnologías de la información y comunicación porque, básicamente nacieron con ellas.

Desafortunadamente también cubren el rango de edad en donde los psicólogos encontraron un interesante fenómeno llamado "niño tirano" que en su proceso evolutivo ha desarrollado lo que se conoce como "síndrome de emperador".

La mezcla que se conforma de este segmento es explosiva: personas que dominan el funcionamiento de las herramientas tecnológicas digitales pero que han crecido creyendo que el mundo gira alrededor de ellos.

Así encontramos jóvenes que terminan sus estudios creyendo que se les debe dar un trabajo de gerentes simplemente por tratarse de ellos; en su cabeza, han cumplido con los requisitos establecidos y lo ameritan.

Los jóvenes millenials saben que tienen más conocimientos que sus antecesores pero piensan que eso basta para ser considerados y ascender; la decepción es aplastante y genera en ellos un sentimiento de frustración que no comprenden.

Se desvanece aquel sueño de la tierra prometida en donde jefes y subalternos conviven como iguales y sus innovadoras ideas creativas son escuchadas y llevadas a la práctica sin importar lo absurdas que resulten,

Salvo contadas excepciones, los millenials/tiranos viven y se desenvuelven en un entorno donde su "primero yo, luego yo y después yo" les lleva a ser el sueño de la economía de mercado: consumidores permanentemente decepcionados.

Los millenials están justo en su momento pero, con el mundo en sus manos, están dejando las decisiones sociales a sus antecesores porque así ha sido toda su vida y no ven por qué cambiarla: "ellos por ellos, los demás para ellos".