De medios y otros demonios

Dilemas éticos

Uno de los principios básicos que todo estudiante de periodismo debe aprender en las universidades es que replicar una filtración sin investigarla o verificarla convierte al reportero en vocero de quien filtra.

No se trata de negarse a publicar los anónimos que puedan ser escandalosos, se trata de verificar su autenticidad y ser capaces de distinguir cuál es la intención de quien filtra los datos: ¿se trata de un interés netamente periodístico, de una venganza o de propaganda disfrazada?

El reportero profesional debe distinguir la intención de la fuente que le filtra la información, es parte de su trabajo (la más importante quizás): verificar, verificar, verificar es la esencia de la profesión.

Por eso es de extrañar lo ocurrido con Carmen Aristegui y el video "anónimo" enviado, sobre los vínculos entre el reportero de Televisa, Eliseo Caballero y el líder de los Templario, Servando Gómez "La Tuta.

Así lo reconoció al presentar la nota en su portal: "Al frente, imprimieron el símbolo del cártel de 'Los Caballeros Templarios' y pusieron el siguiente mensaje: // Sra. Aristegui: // Le mandamos un regalito contra sus amigos de Televisa hace unos días. No ha sacado nada. Este material va a salir. Esperamos que sea por su programa" (sic)".

El consultorio ético de Javier Darío Restrepo, responde a la pregunta sobre el actuar del reportero en la investigación: "es un imperativo ético la selección de las fuentes de acuerdo con criterios de independencia y de idoneidad; manejar las informaciones como material que debe ser descontaminado de imprecisiones, errores e intentos de manipulación".

Situación distinta de la publicación de fotografías en el caso Tlatlaya, recibidas por la agencia MVT y publicadas por La Jornada; aquí el interés periodístico legítimo de la sociedad amerita la difusión del material porque es evidencia de un hecho controversial de la actuación de militares.

Ante este hecho el mismo consultorio ético ha mencionado que este tipo de imágenes ayudan a aclarar los temas y encontrar la verdad periodística y la gente debe verlas (por muy crudas que estas sean) para hacerse su propio criterio.

Lejos de cualquier apasionamiento pro o anti gubernamental, es válido y necesario cuestionar si la informante "Julia" es una fuente legítima para acusar de fusilamiento a los soldados: ¿verificó el reportero si ella no forma parte del grupo delincuencial abatido? De ser así, el caso es totalmente otro.

Publicar información periodística es un asunto serio y delicado, como dice el propio Javier Darío Restrepo "De la responsabilidad ante el público resulta el deber de seleccionar las informaciones en función del bien público y no bajo el propósito de incrementar la circulación o el raiting, o con intenciones partidistas o de grupo", así de simple.