De medios y otros demonios

Cambios que no cambian nada

El pasado 22 de marzo la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó su informe anual 2015 con no muy buenas noticias para el periodismo en el continente americano, en ese año se contabilizaron 27 asesinatos de periodistas relacionados con su actividad profesional.

Además de esta cifra, destaca también que se tuvo conocimiento de otros 12 casos de homicidios de periodistas pero que no se contabilizan en las agresiones a la prensa dado que no fue posible determinar (aunque tampoco se descarta) que estuvieran relacionados con su actividad.

El reporte señala un dato preocupante para la CIDH y es que los asesinatos de periodistas mantienen un incremento constante en relación con los registros de años anteriores (18 casos en 2013 y 25 casos en 2014).

Según la Relatoría "el continente se ha convertido en una de las regiones más peligrosas en el mundo para ejercer el periodismo. En el hemisferio el asesinato y el secuestro se han convertido en una de las "peores formas de censura" teniendo en cuenta los efectos que tienen no solo para las víctimas sino para la sociedad en general".

En esta ocasión México no encabeza la lista de países en los que han ocurrido estos asesinatos en los que se haya documentado la relación con la actividad profesional; es Brasil el país latinoamericano con 11 casos quien lidera esta lamentable lista, seguido de Honduras con ocho.

México se queda en la tercera posición al documentar seis homicidios de periodistas relacionados con su actividad profesional, aunque la relatoría hace notar que hay cuatro en los que no se pudo determinar el motivo del crimen.

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH señala que "México se ha convertido en la última década en uno de los lugares más peligrosos para ejercer el periodismo"

En un informe previo sobre México, la CIDH hizo énfasis en dos temas que son preocupantes per se: los altos índices de impunidad y las fallas del mecanismo de protección de periodistas y defensores de derechos humanos.

No obstante no todo es negativo para nuestro país pues la Relatoría destacó la aprobación de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Púbica en México que según la Relatoría "aumento las garantías para el efectivo cumplimiento del derecho de acceso a la información pública".

Estas cifras nos revelan una dolorosa y triste realidad para México: a pesar de los cambios, nada cambia. La impunidad y casi nula eficiencia del sistema judicial en nuestro país sigue siendo el principal problema y por ello no podemos esperar que para 2016 las cosas vayan a ser diferentes.